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Catalina Aristizábal sin Photoshop

Catalina Aristizábal sin Photoshop

REVISTA JET-SET

En su primer libro, la modelo paisa invita a sus lectoras a recuperar la belleza natural y a tener un cuerpo escultural, sin necesidad de cirugías ni dietas. Sus consejos para estar en forma son: ejercicio y alimentación saludable.
En el proceso de recuperar su figura, la presentadora ha aprendido a conocer cada músculo de su cuerpo. Ella sigue la rutina de ejercicios que le manda su entrenador físico, Francisco Uriel, con la que quema más de 3000 calorías diarias.
Por: 11/2/2016 00:00:00

Después de responder cientos de e-mails y mensajes en las redes sociales, de mujeres que querían saber cómo recuperó su figura luego de ser mamá, Catalina Aristizábal decidió revelar todos sus secretos en un libro, Belleza natural. El texto incluye recetas sencillas, ejercicios prácticos y explica las bondades de los alimentos naturales para que los lectores también logren un bienestar físico y espiritual.

Hace dos años, la modelo tomó la decisión de recobrar la figura que había perdido después del nacimiento de sus dos hijos: Oriana, de 8 años, y Emiliano, de 6. “Siempre había sido flaca, pero una flaca flácida, sin masa corporal. Un día me miré al espejo y me di cuenta de que no pasaba la prueba del bikini. Recuerdo que le di una cámara a Lucas Jaramillo, mi esposo, y le dije: ‘Tómame una foto, porque vas a ver el antes y el después de tu mujer’. Inmediatamente soltó una carcajada y me respondió: ‘Mi amor, eso ya no tiene reversa, ya todo va pa’ bajo, nada pa’ arriba, pero te amo’. Yo lo miré y le insistí: ‘Tómame la foto, rápido, y te acordarás de mí’”, cuenta Catalina en el texto.

Dice que, al principio, Lucas no creía que lo fuera a lograr, pues ella siempre había sido muy floja para el ejercicio. “Yo salía a trotar con él y a los cinco minutos le decía: ‘Tú quieres matarme, deshacerte de mí’”. Sin embargo, la incredulidad de su marido la retó a seguir adelante con su propósito. “Si uno está con un vago echado en la cama pues eso no ayuda; pero si estás con un hombre que se levanta todos los días a hacer ejercicio, es distinto. Ahora que estoy metida en este cuento, disfrutamos entrenar juntos, salimos a trotar al parque o a montar bicicleta. Yo le enseño lo que he aprendido y él me enseña lo que sabe”, cuenta Cata. Sus hijos a veces se pegan al plan, también son muy deportistas.

Después de probar varios métodos para tonificar su figura, la modelo conoció al entrenador físico Francisco Uriel, quien le cambió la película de que el ejercicio era aburrido. Hoy, sagradamente, dedica una hora y media diaria a sus rutinas que recomienda en el libro. “Son muy fáciles de hacer, pueden practicarse en cualquier espacio, no hay necesidad de ir al gimnasio”. Los fines de semana recarga energía con sesiones de yoga, deportes al aire libre y buenas horas de sueño. Su abdomen marcado, y sus brazos y piernas tonificadas son la envidia de muchas. “Si yo lo logré, cualquiera lo puede hacer, es solo cuestión de querer y dejar la pereza a un lado. Hay que levantarse todos los días con ánimo, con actitud positiva, con la decisión de cuidar el cuerpo, la piel, el alma”, dice convencida.

No es amiga de las cirugías ni cree en dietas “milagrosas”. “No entiendo, por ejemplo, a esos que dicen que uno no debe comer frutas porque tienen calorías y engordan. El cuerpo necesita la fruta, lo importante es saber cuál y a qué hora se debe comer. De dietas no sé nada, lo que sé es de buenos hábitos, con eso he crecido toda mi vida”. Desde que era niña, sus papás le enseñaron a alimentarse saludablemente. Recuerda cuando la llevaban a las plazas de mercado buscando productos orgánicos y frescos. “En mi casa, las frutas, los granos y las hortalizas eran el menú diario. Los embutidos, las hamburguesas, los fritos y las gaseosas nunca clasificaron en el mercado”, cuenta en su libro.

Hoy quiere que sus hijos sigan su ejemplo. “Ellos siempre desean comer lo mismo que uno. Al principio le hacen el feo, pero después les termina gustando. No los obligo porque eso puede causar el efecto contrario. Sí trato de involucrarlos en la cocina, que armen sus paletas de frutas, porque así después se la comen con más gusto. Hacemos snacks, y yo les digo que son mis MasterChefs”, cuenta. A la entrada de su apartamento siempre hay una bandeja llena de frutas al alcance de los niños y en su nevera rebosan las verduras. “La gente cree que comer saludable es feo y costoso, cuando es todo lo contrario. Hay recetas deliciosas que uno puede hacer fácilmente”.

Su mamá, Yamile Humar, quien escribió el prólogo del libro, le inculcó la importancia de lo natural, tanto en la alimentación como en el cuidado de la piel. “Ella siempre ha creído en el poder de las plantas y le ha huido a todo lo que sea procesado y lo que tenga químicos o conservantes”. Cuenta que su hermana y ella eran sus conejillos de indias: “Probábamos todos sus menjurjes, vivíamos embadurnadas de pies a cabeza”. Desde ahí aprendió que la vainilla es un tranquilizante natural; que las semillas de chía son una fuente de proteína, ricas en omega 3, y que la lecitina de soya fortalece el sistema nervioso, además de limpiar el hígado y purificar los riñones.

Catalina asegura que no le tiene miedo a envejecer y que incluso ya le salieron un par de canas de las que se siente muy orgullosa. Eso sí, le gustaría llegar a esa etapa de la vida como su mamá. “Es una mujer que se ve bella sin tratamientos invasivos y tanto relleno. Acepta sus arrugas, y yo la veo más linda que muchas mujeres que, con el afán de detener el tiempo, han llegado a extremos. Es muy triste que uno no reconozca a las personas en la calle por todo lo que se han hecho”.

Por eso, en este primer trabajo editorial les habla al oído especialmente a las adolescentes, ya que considera que en esa etapa las mujeres se dan mucho palo, se ven feas frente al espejo, como le pasó a ella. Cuesta creer que una de las modelos más bellas de Colombia haya sufrido de complejos e inseguridades en su juventud. “En el colegio me decían ‘Oliva’ o ‘Palillo con patas’. Odiaba ser la más alta del curso, mis amigas me llegaban al hombro, y por eso vivía jorobada. Además veía mi nariz como una papa”, cuenta Aristizábal, quien comenzó su carrera en las pasarelas a los 13 años, cuando Viena Ruiz la descubrió en un aeropuerto. Curiosamente esas cosas que la avergonzaban se convirtieron en un plus en su carrera. Hoy la bella Catalina pasa la prueba del bikini con honores.

Los consejos de Catalina

Una rutina de ejercicio: acostada en el piso, boca arriba, y con las piernas ligeramente abiertas, suba lentamente el tronco hasta tocar la punta del pie con la mano contraria. Luego, vuelva a la posición inicial y cambie de lado. Lo más importante en este ejercicio es coordinar el ritmo con la respiración, haciendo de esto un trabajo lento y pausado. Haga ciclos de tres series de quince.

Tips para comer: compre siempre huevos y pollos de campo. Clarifique la mantequilla en casa. Use solo aceite de coco, de aguacate u oliva para preparar sus comidas. Reemplace el arroz blanco por el arroz integral. Cambie el azúcar por panela y miel de agave orgánica. Reemplace los jugos de caja por agua o jugos hechos en casa. Recomendaciones para el cuidado de la piel: limpie su cara en las mañanas y en las noches. Para retirar el maquillaje utilice un algodón empapado con un aceite esencial, ya sea de coco, argán o almendras. No utilice astringentes o tónicos a base de alcohol, ya que estos son muy agresivos y acaban con los lípidos esenciales, que son sustancias responsables de retener la humedad. Luego, hidrate su rostro con aceite de ajonjolí. No olvide que su aliado número uno en todo el proceso de rejuvenecimiento es el agua.

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