Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Camilo Gómez en campaña contra la meningitis

Camilo Gómez en campaña contra la meningitis

Revista Jet-set

El excomisionado de Paz fue víctima de la terrible enfermedad en el 2002, cuando aún no se habían perdido las esperanzas de hacer la paz con el Eln. Venía del sur de Bolívar cuando empezó a sentirse mal. Los siguientes dos meses fueron un viacrucis peor que la negociación con la guerrilla.
Hace 13 años sobrevivió a una meningitis que lo postró en la cama dos meses enteros. Hoy habla con todo conocimiento de causa de la enfermedad y tal vez no haya mejor vocero en Colombia de la campaña de prevención contra este mal, que cada año cobra más víctimas. Foto: Gerardo Gómez/13.
Por: 8/5/2013 00:00:00
Hace unos días, el excomisionado Camilo Gómez volvió a ser protagonista de las noticias, solo que esta vez el acontecimiento nada tenía que ver con procesos de paz o asuntos políticos. Fue el 24 de abril, cuando ofició como imagen de la campaña mundial contra la meningitis, un día que avala la America’s Health Foundation, con el fin de concientizar y prevenir de esta peligrosa y agresiva enfermedad, en la que se inflaman por infección las meninges, que son las membranas que cubren el sistema nervioso central.

¿Por qué? Porque la conoce muy bien. Tan bien, que es uno de los pocos adultos que han tenido meningitis dos veces, y está vivo para contarlo. Hoy sabe que el 50 por ciento de las personas que padecen esta infección no sobrevive, o se recupera pero con secuelas.

Camilo Gómez es un tipo con suerte. La primera vez que se enfermó llegó a la clínica convencido de que el malestar que tenía era debido a una intoxicación. No se le ocurrió ni por un instante que tal vez había estado sometido a demasiado estrés y las defensas de su organismo le estaban jugando una mala pasada. Parece que así es como suele ocurrir.

“Yo creía que estaba perfectamente, que no tenía ningún problema, que no me cansaba y que no me enfermaba, porque ?uno a veces se cree Supermán. Y de las cosas que tengo en la memoria, que son curiosas, es que acabé en la clínica, no por la meningitis, sino por un gusano que le salió a un pescado que me comí en el sur de Bolívar”.

Era abril del 2002 y aunque el proceso de paz con las Farc ya se había terminado, el gobierno Pastrana hacía otro esfuerzo más por la paz con el Eln. Así que el entonces comisionado seguía viajando a esos recónditos lugares de Colombia, adonde se llega después de varias horas en avión, helicóptero y mula. Gómez recuerda que era un lugar lindísimo, junto a un río, y que los guerrilleros le prometieron que el pescado que había para almorzar estaba fresco. A él le pareció apenas normal, así que cuando vio el gusano, solo lo apartó y siguió comiendo.

Sin embargo, unas horas más tarde, de regreso a Bogotá empezó a sentirse un poco mal y supuso que estaba intoxicado. Esperó hasta el día siguiente para ir a la Clínica del Country, donde su hermano Julián se desempeñaba como jefe de Urgencias. Gómez fue hospitalizado después del chequeo, a pesar de que los síntomas –dolor de cabeza e inflamación en la garganta– eran casi los mismos que los de una simple gripa.

“Al principio no pensé que fuera a ser tan grave, pero el dolor de cabeza se fue haciendo más fuerte y el cuello se iba inmovilizando, hasta que llegó un momento en que no lo podía mover. Esto aumentaba cada hora. A partir de la hora 12, tenía una incomodidad muy grande con la luz, no podía tragar, casi ni pasar saliva. Ahí empecé a perder hasta la conciencia”.

El especialista, preocupado, le practicó una punción lumbar, que consiste en extraer líquido cefalorraquídeo del centro de la columna vertebral con una aguja muy larga. “Me acuerdo que alcancé a llamar al presidente a contarle que el proceso estaba muy mal. Pero no tengo muy claro que más dije. Para este momento ya no podía mover casi los brazos. Y después me desperté en medio de un montón de máquinas y luces raras. Veía blanco. No sé si era una alucinación, pero ya estaba inconsciente”.

Solo despertó dos días después, la luz le molestaba especialmente, no podía ver televisión, ni sentarse, ni recordar algunos nombres. Una semana más tarde descubrió que ya podía leer y hasta pararse, aunque solo pudo caminar algunos pasos 20 días después de estar hospitalizado.

Con esta historia, nadie mejor que Camilo Gómez para liderar el Día Mundial de la Meningitis, que en algunos casos puede terminar en amputaciones de algunos órganos debido a la infección.

Él pudo recuperarse, no solo esta vez, sino cuando extrañamente le repitió algunos años más tarde, pero con la ventaja de que conocía los síntomas y fue tratado de inmediato.

El excomisionado solo pidió algo a cambio por ser imagen de la campaña: que le donaran vacunas para los niños de Buenaventura, adonde viaja dos veces al mes por razones de trabajo.
LO MÁS VISTO