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Bill Cosby ¿violador en serie?

Bill Cosby ¿violador en serie?

Revista Jet-set

Conmoción mundial por la avalancha de acusaciones de abuso sexual que pesan sobre el comediante, quien es venerado como “el papá de Estados Unidos”.
“No estoy obligado a responder a insinuaciones. La gente debería verificar la información”. Así se defiende Cosby, de 77 años, de las graves acusaciones de violaciones que han circulado en voz baja por años. Foto: AP.
Por: Edición 2961/12/2014 00:00:00
El escándalo se cocinó a fuego lento por décadas y acaba de estallar estruendosamente en cuestión de semanas, para dejar por el piso a quien ha sido uno de los astros intocables de la televisión de Estados Unidos. De Bill Cosby, no hay que olvidarlo, hasta se llegó a afirmar que es una de las personalidades más creíbles después de Dios.

Eso no es lo que opinan las cerca de 20 mujeres que se han lanzado en desbandada contra él, inculpándolo en los medios de comunicación de haber abusado sexualmente de ellas, entre los años 60 y 90, época que coincide con el momento más brillante de su carrera. Entre las denunciantes predominan las modelos y actrices, quienes concuerdan en afirmar que Cosby las drogó para propasarse con ellas, aprovechándose de los nexos profesionales que tenían con él.

Joan Tarshis, de 66 años, por ejemplo, le contó a People que en 1969, él la invitó a su casa para ensayar un parlamento. Allí, le dio un Red Eye (mezcla de Bloody Mary con cerveza) y de repente se desmayó. Cuando despertó, asegura, Cosby le estaba quitando la ropa interior, ante lo cual ella le contó la falsa versión de que tenía una enfermedad venérea y por eso no podía tener relaciones sexuales. Entonces, él maniató sus brazos y la obligó a practicarle sexo oral. En ese momento, calló por miedo a ser repudiada, pero ahora que el lío ha vuelto a la palestra decidió hablar y cuenta que se siente aliviada. “Estoy diciendo esto fuerte y claro y nadie me está culpando”, le declaró a People. Al cierre de esta edición, seguía creciendo la lista de mujeres que como Joan están dispuestas a salir del anonimato para desenmascarar a Bill Cosby.

No es la primera vez que la versión del supuesto lado pervertido del también productor y músico sale a la luz. Varias de las actuales denunciantes ya habían testificado en su contra en la demanda por los mismos delitos que le interpuso Andrea Constand, quien lo consideraba un amigo y mentor en la actuación, hasta el día en que la drogó y la manoseó. El fiscal Bruce Castor Jr. no interpuso cargos en su contra por falta de evidencia, aunque otra es su opinión personal: “Creo que él lo hizo”, le confesó a People, pues sintió que el artista estuvo evasivo en los interrogatorios a los que fue sometido. “Pensé que la víctima era creíble, pero esperó un año para manifestarse y no tenía un recuerdo convincente de lo que sucedió. Además, no ayudó que ninguna de las testigos lo hubiera delatado ante la policía”, concluyó Castor.

El escándalo había quedado en la sombra hasta que, en octubre pasado, el comediante Hannibal Buress lo llamó “violador” en una presentación, pero en broma. El video se tornó viral en Twitter y despertó en las hipotéticas víctimas el deseo de romper su silencio y de que Cosby pague, si no con su libertad, pues ya es muy difícil comprobar los hechos en los tribunales, al menos con el deterioro de su fama.

Efectivamente, las graves acusaciones le están pasando la cuenta de cobro a Bill, cuya carrera vivía una suerte de rejuvenecimiento cuando se desató la cadena de recriminaciones. Netflix pospuso un especial sobre su vida, NBC canceló una serie que él estaba desarrollando para la cadena y canales gringos suspendieron las retransmisiones de El show de Bill Cosby, comedia que lo hizo famoso en los 80. Además, algunas universidades retiraron su nombre de su nómina de asesores y algunas de sus presentaciones en teatros también fueron aplazadas.

Therese Serignese, otra de las que alega haber sido perjudicada por él, le confesó a People que el silencio del humorista agravó su rabia y por eso se pronunció, un sentimiento que comparte con otras de las denunciantes. “Admite lo que hiciste mal, discúlpate y pide perdón”, fue el mensaje que le envió desde las páginas de People a Cosby. Él, en principio, guardó silencio hasta que finalmente respondió así en el diario Florida Today: “Sé que el público está cansado de que no diga nada, pero no estoy obligado a responder a insinuaciones. La gente debería verificar la información”.

El alboroto ha dejado sumido en el estupor a los gringos, pues tan serios señalamientos contrastan bruscamente con la benévola imagen que Cosby ha cultivado por años: un amante esposo, casado con la misma mujer, Camille, por medio siglo, además de padre amoroso de cinco hijos, uno de los cuales, Ennis, fue asesinado en 1997, a los 27 años. Muy rico, se ha dedicado además a promover la educación con donaciones millonarias y a dar conferencias en la comunidad afroamericana sobre moralidad.

Cosby es además uno de los mejores referentes del sueño americano, pues es el hijo de una humilde aseadora cuya ética de trabajo lo inspiró y le permitió convertirse en el primer negro en protagonizar una serie de televisión exitosa, I Spy, en una cadena nacional en el racista Estados Unidos, en 1965, en plena lucha por los derechos civiles. Luego, El show de Bill Cosby lo convirtió entre 1982 y 1994 en la estrella más grande del canal NBC y en una de las celebridades más poderosas de Estados Unidos. Ahora, muchas de las que lo denuncian aseveran que se valía de ese poder y halo mágico, para atropellarlas sexualmente.
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