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Bill Clinton de rumba en Cartagena

Bill Clinton de rumba en Cartagena

Revista Jet-set

El exmandatario estadounidense escuchó salsa en el Café Havana de Cartagena, donde hace dos años estuvo su esposa, Hillary. Su visita a este lugar fue una paradoja, pues se trata de un templo dedicado a la Cuba de Fidel Castro.
La estadía del exmandatario estadounidense en este templo de la rumba duró una hora. Foto: Cortesía Café Havana.
Por: Edición 2868/7/2014 00:00:00
En su cuarta visita a Cartagena, el expresidente Bill Clinton recorrió los pasos que dio su esposa, Hillary, cuando era secretaria de Estado, durante la realización de la Cumbre de las Américas en La Heroica. Por la noche, después de su ponencia en el foro económico y social “La tercera vía”, el exmandatario se escabulló de la agenda oficial y se fue de rumba al Café Havana.

No le importó el riesgo de despertar una nueva polémica entre los republicanos que en su momento señalaron a su esposa de traidora de la patria por rumbear en un sitio que no se llamaba Café Nueva York o Florida, o cualquier otro nombre bien gringo.

Clinton llegó a Havana en compañía de un grupo de 20 escoltas que prohibieron tomarle fotos al líder mundial. No obstante, el exgobernante decidió posar con el equipo de meseros del establecimiento público, considerado un templo de la música cubana en el barrio Getsemaní de la capital bolivarense.

Durante varios minutos, Bill Clinton fijó la mirada en las paredes del lugar, convertidas en un altar pagano que recuerda a las glorias del son montuno como Celia Cruz, Benny Moré, la Sonora Matancera, entre otros. Brindó con un mojito cubano, un trago que se toma por igual en la Cuba castrista y en el exilio de los marielitos de Estados Unidos. Al final de la noche de fiesta en Havana preguntó dónde se había sentado Hillary y revisó la foto que le tomaron a ella cuando levantó las manos al ritmo de una canción en la que Celia gritaba: “Azúcar”. El expresidente sonrió como si aprobara la “canita al aire” de su entusiasta esposa.
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