NEWSLETTER

Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Ellos son representantes del Baby boom 2016

Ellos son representantes del Baby boom 2016

REVISTA JET-SET

Este año la cigüeña tocó a la puerta de varios políticos, chefs y empresarios del país. En una época en la que muchos no quieren ser papás, estas parejas decidieron tener hijos con la esperanza de que puedan crecer en un país en paz y no con la violencia que les tocó a ellos.
Julieta Piñeres y Maurizio Mancini.
Por: Revista Jet-set20/12/2016 00:00:00

Julieta Piñeres y Maurizio Mancini

Olivia Mancini Piñeres

Olivia es tan sociable como su papá, se deja cargar de todo el mundo sin llorar y diariamente recibe visitas y regalos. “Ojalá no le guste tanto la fiesta como a él porque eso sí sería una pesadilla para mí”, dice Julieta. Al rumbero papá, que es socio de siete bares y restaurantes, el nacimiento de su hija lo hizo darse cuenta que no tiene en sus negocios un cambiador de pañales ni un menú especial para los niños, que además de nutritivo sea rico. Julieta cuenta con humor que si por Mauro fuera, Olivia estaría comiendo desde el primer mes. “Yo quiero darle compotas o puré pero todavía no me dejan. Me imagino la primera vez que pruebe un helado, un chocolate o un limón”, dice Mancini. Es un papá muy consentidor, juega con ella y le canta canciones de cuna, de Frank Sinatra o Bruno Mars. “No deja que yo lo haga porque dizque le daño el oído”, bromea la desafinada mamá. Maurizio cambió su rutina de trabajo y se turna con Julieta el cuidado de la bebé por las tardes cuando ella se va presentar la sección de entretenimiento de CM& Internacional. Asegura que desde que Olivia nació se ha vuelto mejor ciudadano: “Antes se me atravesaba alguien en la calle y le gritaba una grosería, ahora trato de no hacerlo para no asustar a la bebé ni enseñarle una mala palabra”. A él le parecía raro llegar a una fiesta y oír: ‘Ahí está la mesa de los papás’, hoy se va directo a ella.

Rodrigo Lara y María José Valenzuela

María Antonia Lara Valenzuela

Desde hace seis meses en la casa del representante a la Cámara por Bogotá y de su esposa, María José Valenzuela, la que manda es su hija María Antonia, todo lo planean en función de la bebé. “Yo ya soy una pobre pintada en la pared”, bromea la abogada bogotana. Al político le gusta pasar el mayor tiempo posible con su hija y ayudar en todo lo que pueda. Cuenta que al principio cometió varias primiparadas como ponerle el pañal o el body al revés, pero ya es un experto. “No pensé que el nacimiento de María Antonia pudiera hacerme tan feliz, tal vez no existe mayor razón de vivir que un hijo”. Cuando habla de ella se desvive en halagos: “Es muy tranquila, observadora y analítica. El pediatra nos ha dicho que es una niña muy aventajada, ha desarrollado funciones motrices muy rápido”. Le gusta jugar, le privan las pantallas de los celulares y en música, cuenta su mamá, tiene un gusto muy guapachoso. “Rodrigo trata de ponerle música clásica pero se aburre”. También le encanta que la lleven de compras a un centro comercial, como a toda mujer. A su clóset no le cabe un vestido ni un juguete más. “Mi mamá vive en París y todos los días le manda cosas, está feliz con su primera nieta”, cuenta el congresista. Por su parte, la abuela materna trata de visitarla todos los días y ha sido de gran ayuda para María José, quien sufrió de preeclampsia posparto.

Laura García y David Luna

Julieta Luna García

Lo primero que hace en la mañana Julieta Luna García es sonreír. Debe ser porque su padre, David Luna, le hace honor a su apellido y le vela el sueño casi toda la noche. El primerizo y amoroso ministro de las TIC va a su cuarto hasta cinco veces en la madrugada solo para verla, ya que no quiere perderse ni un momento a su lado. Desde que nació el 13 de julio, nunca se ha ido a trabajar sin alzarla, darle un beso y jugarle un rato. Contrario a lo que creían, él y su esposa Laura García Caballero dicen que son muy frescos y relajados, y eso en gran parte se debe a que Julieta es muy saludable, se entretiene con las canciones que le ponen en el celular y con la jirafa llena de luces de colores que es su preferida. Nunca le han faltado mimos, pero se cuidan de no malcriarla demasiado porque es la primera nieta de las dos familias y todos están embelesados. Como la mayoría de los padres, ellos dicen que esta experiencia es otro cuento, que la vida cambia un montón: los cocteles entre semana quedaron abolidos de sus agendas, los planes de fin de semana se trasladaron al parque, las reuniones ahora son con amigos que tengan bebés, y a las diez de la noche ya todos están fundidos con ganas de dormir. Ahora tienen la expectativa de cómo les irá con su primera trasnochada enfiestados, ya que la Navidad con Julieta la celebrarán en Barranquilla, en la casa de los abuelos maternos.

Francisco Cardona y Daniela Pinedo

Franco Cardona Pinedo

Franco nació hace nueve meses y tiene a sus papás derretidos de amor. Francisco ya tiene dos hijas de 17 y 10 años con la actriz Ana María Trujillo, pero está feliz con la llegada de su primer hijo hombre y no ve la hora de jugar fútbol con él, que es su gran afición. Para su esposa Daniela, esta ha sido una experiencia nueva y maravillosa porque le despertó todos los sentidos y la convirtió en una mujer multiuso. Aunque reconoce que no es fácil ser mamá. Durante los primeros cinco meses del bebé durmió muy poco, no descansaba y se le bajaron las defensas hasta enfermarse. Su médico le aconsejó mandar al bebé a su habitación y desde entonces la situación mejoró. “Ya duerme la noche entera y es la niñera quien se levanta si llora”, cuenta la barranquillera. Viven en México, pero vienen con frecuencia a Colombia, donde está la familia de Daniela. Las largas horas de avión y el corre-corre de los aeropuertos no incomodan al pequeño, quien le sonríe a todo el mundo. “Las personas se me acercan y me dicen que es un bebé súper parchado, muy buena onda”. Por ahora Daniela está ciento por ciento dedicada a su hijo y dejó en stand-by el modelaje y la presentación, a la que no descarta volver.

Nicolás de Zubiría y Daniela Vidal

Sienna de Zubiría Vidal

Sienna nació el 25 de julio de 2016, y llegó a la casa de sus padres a cambiarles la vida. Eso de que solo se conoce el amor verdadero después de que se tiene un hijo, era una frase cliché para el chef Nicolás de Zubiría y su esposa, la publicista Daniela Vidal. Hace cinco meses se volvió una realidad. Él dice que no acaba de salir de la casa para atender sus obligaciones laborales, cuando ya quiere regresar a ver a su familia. Ella es testigo del idilio de su esposo con su hija: “¡Lo mira con una dulzura!”. Cada día la pareja se siente más enamorada de la bebé y disfrutan de todos los avances. Nicolás guarda en su celular un video de las primeras carcajadas que soltó gracias a sus cosquillas, y Daniela se enternece al contar que ya Sienna respondió con la mirada cuando la llamaron por su nombre. La pequeña, que según la familia es la viva estampa de su abuelo paterno Álvaro de Zubiría, no les quita el sueño. Es tan juiciosa como la mamá, quien tiene bien definidos los horarios de sus comidas y sus rutinas para dormir. En lo único que no han podido ser puntuales es en las citas. Cada salida es todo un trasteo de pañales, cobijitas, coche y demás accesorios infantiles. Pero hay una costumbre que estos esposos no quieren dejar perder: sus date nigths. A veces se escapan para salir a comer juntos y dejan a la niña al cuidado de su nana, que es como de la familia.

LO MÁS VISTO