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Andrés White: el colombiano  de Sotheby’s

Andrés White: el colombiano de Sotheby’s

Revista Jet-Set

El director internacional de negocios del departamento de joyería en la casa de subastas Sotheby’s es colombiano y fue el protagonista de la compra del diamante blanco más costoso del mundo, el pasado 7 de octubre. Su historia pasa del Colegio Anglo Colombiano a los remates de joyas en Hong Kong, Nueva York o Ginebra. Así vive Andrés White.
Hace 13 años trabaja en el departamento de joyas de Sotheby’s una de las casas de la subastas más prestigiosas y antiguas del mundo. Tiene en su cabeza el historial completo de las joyas más famosas del planeta. Foto: ©Zizza
Por: Edición 27220/11/2013 00:00:00
Hace poco más de un mes, la foto de este colombiano en una subasta de Sotheby’s en Hong Kong le dio la vuelta al mundo. Su mano en alto ofrecía 27.483.000 dólares por un diamante de casi 119 quilates, uno de los cinco únicos en el mundo, que pesan más de cien. El instante fue captado por las cámaras que había en el salón registrando este evento superexclusivo, al que solo están invitados quienes pueden ofertar en grande. En nombre de uno de sus clientes, White fue protagonista de este evento histórico: la compra del diamante más costoso del mundo, vendido en una subasta…, hasta ese día de octubre.

Sin embargo, la semana pasada volvió a suceder. El 13 de noviembre, en Ginebra, la compra de otro diamante superó el récord que se acababa de romper en China: la estrella rosada que fue rematada por más de 82 millones de dólares, pesa 59,6 quilates y es la más grande de estas características. Dicen los expertos que la venta superó en precio cualquier joya que se haya subastado en el mundo. Y esta vez estaban en la sala los representantes de la firma de tallado de diamantes Isaac Wolf, que compraron la pieza, algo poco usual, pues los ofertantes prefieren hacerlo a través de intermediarios.

El hecho es que, según dice White, comprar diamantes dejó de ser una moda para convertirse en una inversión. Y él está en la movida de las piedras preciosas, desde que empezó este siglo. Llegó como estudiante del diplomado de la casa de subastas y el último año, cuando hacía sus prácticas en la oficina del presidente, quien le ofreció quedarse y tomar un curso de gemología para entrar de planta al departamento de joyas de Sotheby’s. Dice que hasta ese momento lo único que sabía de piedras era que las esmeraldas son verdes, y eso porque es colombiano. Sin embargo, se le midió y siente que desde ese día en adelante las estrellas se confabularon para que su vida fuera lo que siempre soñó.

Hoy, Andrés White, graduado del Anglo Colombiano en la promoción del 90, es una de las personas que más sabe de joyas en el mundo. En su cabeza están inventariadas casi todas las piezas que existen, sabe a quién pertenecen, de dónde vienen, cuál es su historia, y hasta podría decir que les lee su energía. En semejante labor también ha conocido a “los capitanes de las empresas más impresionantes del mundo”, muchos de los cuales son sus amigos y otros, personajes de fama internacional que encabezan las listas de exclusividades de revistas como Forbes, pero que le contestan el teléfono hasta en la madrugada, porque es el encargado de invertir sus millones en sutiles caprichos, quizás en una subasta al otro lado del planeta.

Entonces se entiende que hay mucho más que buenas estrellas en sus 13 años de trabajo en una de las casas de subastas más prestigiosas y antiguas del mundo: White habla seis idiomas –español, inglés, francés, alemán, italiano, portugués y está aprendiendo ruso–, estudió economía e historia del arte en la Universidad de Columbia en Nueva York, y su fina agudeza mental mezclada con excéntricas historias de diamantes, joyas y el jet set internacional lo convierten en un conversador sin igual. Y eso que no cuenta la mitad de lo que sabe porque su trabajo le exige tanta discreción como a un médico o un cura.

Tal vez pronto, en otra subasta, la prensa internacional vuelva a registrarlo comprando otra rara piedra, que supere el récord mundial en precio, peso y pureza.
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