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Andrés de Inglaterra y Sarah Ferguson ¿Se volverán a casar?

Andrés de Inglaterra y Sarah Ferguson ¿Se volverán a casar?

Revista Jet-Set

La prensa inglesa no habla de otra cosa que del segundo matrimonio del hijo de Isabel II con su traviesa exesposa. La primera señal ?es que la reina invitó a su exnuera a su castillo de Balmoral.
Los duques de York, ambos de 53 años, han permanecido unidos tras su divorcio en 1996, viven bajo el mismo techo y han criado juntos a sus hijas. En 2011 acompañaron a la princesa Beatriz, la mayor, a su grado como historiadora en el Goldsmiths College. Foto: AFP
Por: Edición 2664/9/2013 00:00:00
Detrás de la fría mujer de Estado que lleva más de seis décadas en el trono de Inglaterra, el mundo empieza a descubrir en Isabel II a la madre y abuela que, como cualquier otra, quiere unidad y armonía en su familia. Y ello incluye perdonar a la persona que más daño le ha hecho a la fama de la monarquía: Sarah Ferguson, la exesposa de su segundo hijo, Andrés, duque de York, a quien invitó recientemente a pasar unos días en su retiro estival de Balmoral, donde suele tomar sus vacaciones. El gesto, de acuerdo con medios ingleses destacados como The Times y The Telegraph, es el abrebocas para un nuevo matrimonio entre el príncipe y su ex, 17 años después de su divorcio.

La eventual boda marcaría un reverso de fortuna en favor de Fergie, como se le conoce popularmente a Sarah, quien, casada aún con el duque y embarazada de su segunda hija con él, fue pillada cuando su amante, el millonario texano John Bryan, le chupaba los pies en 1992, aquel annus horribilis, según la misma reina, por los estruendosos descalabros conyugales de sus tres herederos. En tiempos más recientes, Sarah protagonizó otro escándalo cuando se difundió un video en el que ella le pedía 500 mil libras esterlinas a un periodista encubierto bajo la personalidad de un sheik árabe, a cambio de conseguirle una cita con Andrés. La duquesa de York, quien conservó su título luego del divorcio, también estuvo a punto de ir a la cárcel en Turquía y protagonizó otros líos a causa de una millonaria espiral de deudas de la que finalmente la salvó el propio Andrés.

De acuerdo con el Sunday Express, Sarah viajó a Balmoral en compañía tanto de su exesposo como de sus dos hijas, las princesas Beatriz y Eugenia. “Fue como en los viejos tiempos. La duquesa es tratada como si ella y el duque aún estuvieran casados”, le dijo al periódico londinense una fuente del castillo, ubicado en Escocia.

Porque a pesar de las escabrosas circunstancias que desataron el fin de su matrimonio, Andrés y Sarah son llamados “los divorciados más felices del mundo”, ya que siguen siendo muy amigos y han criado juntos a sus hijas. Incluso, viven bajo el mismo techo, en el Royal Lodge, para desconcierto del príncipe Felipe, el padre de Andrés. Según lo confesó la propia Sarah hace unos años, ellos pensaron en volverse a casar en el 2000, pero no se atrevieron a plantearlo siquiera, a sabiendas de que Felipe no lo permitiría.

Pero si Felipe ve a Sarah como “rara” y “absurda”, Isabel ha sido más compasiva. “Digas lo que digas de ella –le dice a su marido–, es una buena madre”. Según la prensa inglesa, la monarca sigue encariñada con Fergie, la ve habitualmente y hasta se dice que tiene una especie de debilidad por ella. Un reflejo de ese afecto es la invitación a las vacaciones en Balmoral, reservadas estrictamente para su círculo más íntimo. Luego del divorcio, aseguró el Sunday Express, Fergie estuvo en esa propiedad real en al menos dos ocasiones, pero alojada en una cabaña aparte. La diferencia con la reciente estadía es que volvió a ser recibida por la reina en el castillo, que no pisaba desde que cayó en desgracia. Eso sí, el regreso de Fergie al palacio tuvo una condición: debió marcharse antes de que llegara Felipe, quien definitivamente no la tolera.

Aun así, la noticia desató en los medios británicos comentarios de la definitiva reivindicación de la duquesa. Un primer avance de ello se dio el año pasado, cuando con motivo del jubileo de diamante de la reina, el lord chambelán de Isabel anotó en un documento que ella era un miembro de la familia real “de pleno derecho”, lo que causó sorpresa.

El Express también informó que este encuentro puede ser la antesala del próximo anuncio de la boda de la princesa Beatriz, de 25 años, con su novio Dave Clark. “La reina sabe cuándo es tiempo de poner en marcha cierto decoro”, escribió el diario, dando a entender que Isabel no quiere que la dicha de su nieta se vea empañada por la imagen de una madre marginada del clan de los Windsor, como lo ha estado Sarah en los últimos años. No hay que olvidar que si bien se ve en privado con la parentela real, ella no ha sido convidada a las grandes ocasiones palaciegas, como la boda de los duques de Cambridge.

Aunque ella lo desmintió, expertos en la casa real insisten en que las campanas de boda estarían sonando en realidad para Fergie y Andrés, quien a lo mejor no tendría problemas en convencer a la reina de un segundo matrimonio, pues, a fin de cuentas, él es su hijo preferido.
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