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Andrea Wild Botero y Raphael Kappeler, una boda a lo Botero

Andrea Wild Botero y Raphael Kappeler, una boda a lo Botero

REVISTA JET-SET

La nieta del pintor Fernando Botero y Gloria Zea e hija de Lina Botero y Alfred Wild se casó con el empresario suizo Raphael Kappeler en la iglesia San Pedro Claver en compañía de familiares y amigos que viajaron desde México y Europa. Durante tres días, las playas de Barú y el centro histórico fueron escenario de la celebración.
Después de la ceremonia religiosa, Andrea y Raphael caminaron de la mano junto a sus invitados y un grupo de tamboreros, que les hicieron calle de honor, hasta el Baluarte de San Ignacio, donde se realizó la fiesta.
Por: Revista Jet-set.22/2/2017 00:00:00

Aunque Andrea y el empresario suizo Raphael Jonas Kappeler se conocieron en México, eligieron a Cartagena para celebrar su matrimonio católico. La hija de la diseñadora de interiores Lina Botero ha vivido en el exterior desde los 9 años, pero heredó de su abuelo y su madre el cariño por esta ciudad donde acostumbra a pasar vacaciones. Por su parte, Raphael visitó por primera vez el Caribe colombiano hace tres años y le gustó tanto que siempre supo que este era el lugar donde quería sellar su historia de amor.

Los festejos empezaron el jueves 9 de febrero con un coctel que ofreció Lina Botero en su residencia Casa de Indias y que se alargó hasta la una de la mañana. Esa noche los 300 invitados, entre los que se destacaba un selecto grupo de colombianos, mexicanos y europeos, degustaron sabores locales: tomaron jugo de lulo y maracuyá, comieron fritos y mariscos, y bailaron cumbia y mapalé.

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Al día siguiente la fiesta continuó con una beach party en la casa de Chiqui Echavarría, en Barú. En Hippie Beach los asistentes fueron recibidos por dos mulatas que les entregaron a los hombres un sombrero vueltiao y a las mujeres una corona de flores para adornar sus looks veraniegos.

Más tarde, en la playa, un grupo de palanqueras les ofrecieron frutas frescas para que se refrescaran por el sol del mediodía. Cuando el calor se hizo menos intenso, el chef Juan Felipe Camacho los sorprendió con una parrillada de pescado, arroz con coco y patacones. Ese día la pareja y sus amigos bailaron salsa al son del DJ colombiano Harley y del DJ mexicano Daniel Pardo y se tomaron fotos con su celular que luego subieron a sus redes sociales con mensajes como: ‘Gracias por estos increíbles días de celebración’ ‘Andrea y Raphi les deseamos una vida llena de diversión, lindas aventuras y magia’. A su regreso a la ciudad, algunos invitados siguieron la fiesta en el restaurante La Vitrola, donde el torero Enrique Ponce se adueñó del micrófono y cantó a capela la canción La diferencia, de Vicente Fernández, dejando a todas las mujeres suspirando de amor.

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El sábado 11 de febrero, a las siete de la noche, Andrea llegó en una tradicional carroza a la iglesia colonial de San Pedro Claver y caminó al altar tomada del brazo de su padre, el galerista Alfred Wild, luciendo su vestido de novia de encaje con escote palabra de honor, velo de tul, un ramo de rosas colombianas y el collar de diamantes fringe con el que se casó su madre. La emotiva ceremonia fue oficiada por el párroco de la capilla y un coro de seis voces de la Ópera de Colombia, cuya directora es la abuela de la novia, Gloria Zea, cantó el Ave María.

Una vez terminada la misa, los novios salieron escoltados por una corte de mulatas vestidas de blanco y tamboreros que los acompañaron hasta el Baluarte de San Ignacio, lugar de la fiesta. La decoración estuvo inspirada en la selva tropical cartagenera con el propósito de rendirle un homenaje a la biodiversidad colombiana. El comedor estaba ubicado bajo un techo de canastas de mimbre y 31 mesas adornadas de orquídeas rosadas, rosas rojas, piñas y corozos; y en el centro una palmera alta alumbraba con pequeñas luces brillantes. Durante la cena, que estuvo a cargo de Juan Felipe Camacho y la repostera Mila Vargas, tocó el grupo Habana Sound.

Ya entrada la noche, la pareja abrió el baile con la canción Tu amor eterno, de Carlos Vives, como profecía de lo que quieren para su relación.

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