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Andrea Guerrero: otra víctima  de Twitter

Andrea Guerrero: otra víctima de Twitter

Revista Jet-Set

En un Mundial de tantas polémicas, Andrea Guerrero fue otra de las protagonistas con un video en el que aparentemente presentaba las noticias bajo los efectos del alcohol. La joven, con tres meses de embarazo, se sintió indignada con el matoneo que le hicieron en las redes sociales. Andrea y el banquero Alejandro Falla darán el sí por lo católico en agosto.
Dentro de poco Andrea se irá a vivir a Miami, donde reside su esposo y nacerá su hijo. Foto: ©Imagen Reina/14
Por: Edición 28721/7/2014 00:00:00
Dos semanas antes de viajar a cubrir el Mundial de Brasil para el Canal RCN, Andrea se enteró de que estaba embarazada. La periodista se había hecho dos pruebas caseras que salieron negativas, hasta que la tercera confirmó las sospechas de su esposo, el banquero Alejandro Falla. Andrea cuenta que apenas vio la rayita pegó un grito y quedó en shock, no pudo pronunciar palabra durante dos días. Igual le pasó en Brasil cuando vio un video de ella en las redes sociales en el que aparentemente estaba borracha en una transmisión del noticiero. Andrea le aclaró a Jet-set que la acusación es falsa y que fue víctima del matoneo. Ahora después de la tormenta, está en medio de los preparativos de su boda que será en Cartagena, y del nacimiento de su hijo, del que aún no sabe si será niño o niña.

¿Dudó en ir a Brasil por su embarazo?
–No, jamás, las cosas llegan cuando Dios quiere y así lo asumí, este era un sueño para mí como periodista. El embarazo no es una enfermedad, yo sigo mi vida normal pero sí tuve que ser mucho más precavida ya que me sentía muy cansada. Emocionalmente me golpeó porque vivir esto lejos de la casa no es fácil, uno se vuelve más sensible y las cosas le afectan más. Al final del partido de Colombia contra Brasil me tuve que salir del estadio porque soy absolutamente emocional con el fútbol y mi prioridad ahora es mi hijo. Tuve un susto después del partido con Uruguay y decidí de ahí en adelante tomármela suave. 

¿Cómo ha vivido estos tres meses de embarazo?
–Trabajando. Mis compañeros me han consentido. Las jornadas eran muy duras, hubo momentos en los que me sentaba a llorar y a decir: “Dios mío, es increíble poder cumplir el sueño de toda mi vida de estar en un Mundial, pero ¿a qué hora va a parar tanto trabajo?”. En realidad me sentía agotada. Afortunadamente siempre conté con el apoyo de mi familia y de Alejandro.

En las redes sociales circuló un video en el que dicen que usted salió al aire borracha. ¿Qué pasó?
–La verdad no sé si reírme. Tengo claro que el escándalo nace de una denuncia que hice en Twitter de un trino escrito por un community manager de una empresa patrocinadora del Mundial, en el que habla muy mal de Faryd Mondragón. A mi familia y a Alejo les dolió mucho porque es un video muy malintencionado y ellos no sabían cómo yo lo estaba viviendo. Inicié un proceso legal con mi abogado, Yesid Reyes, pero a este punto no quiero saber más de eso.

¿El video entonces fue un montaje?
–No. Es una transmisión de cuatro horas, una mañana después de un partido, en las que editan movimientos muy pequeños donde me ponen con los ojos cerrados o cansada. Sufrí el bullying, sentí el matoneo, lloré mucho pero al final me di cuenta de que nada de eso vale la pena a cambio de la salud de mi hijo. El ser humano es así, un día te llena de cosas buenas y al otro te mata.

¿Cómo se enteró de la existencia del video?
–Por Twitter. Un día me dijeron: “Mire este video”. Yo lo veía y pensaba: “Es muy chistoso porque ni borracha me veo”. Me da risa la doble moral, es gente de la que sé su identidad pero no la conozco, que termina siendo muy infeliz. El matoneo fue brutal, llegué a un punto en el que dije: “¿Qué hice para que me hicieran esto?”. Después ya se volvió un tema legal y entendimos por dónde iba el cuento. Que el tuitero escriba algo me tiene sin cuidado, pero que el periodista lo reproduzca me parece vergonzoso y ahí ya sí me meto en los términos legales, porque está en juego mi imagen y eso repercute en una cantidad de cosas como unas campañas de publicidad que ya tenía firmadas. Primero fue a mí, después cogieron al pobre Manolo Cardona con otro video, porque sí. Como dicen por ahí: “Al caído, caerle”.

¿Cree que a Colombia le robaron el mundial?
–No, para nada. Tuvimos la posibilidad de ganarle a Brasil pero era muy difícil, nos tocó con el dueño de casa y ya los que llegaron después lo cogieron desmoralizado por la goleada. El árbitro incidió mal para los dos equipos, no solamente para nosotros. También hay que hablar de que no fue el mejor partido de todos, tuvimos una presión que como debutantes era muy difícil de manejar dentro de la cancha.

Las opiniones mundialistas de Carlos Antonio Vélez, a quien califica como su maestro, causaron una gran polémica. ¿Qué opina?
–Carlos genera la opinión que muy pocas personas proponen en este país, independientemente de que uno a veces comparta o no sus conceptos futbolísticos. A mi juicio él no habla apresuradamente, lo que pasa es que el fútbol es un deporte de pasiones y es muy difícil para uno como periodista decirle al hincha lo que no quiere oír. No me atrevo a juzgarlo ni mucho menos, él es uno de los hombres que más sabe de fútbol en este país, en ocasiones se equivoca como nos pasa a todos. A veces, la gente tiene una manera de juzgar muy dura que no concibo todavía, pero ese es el precio que hay que pagar por hablar de fútbol.

¿El balón de oro era para Messi?
–Le hicieron un daño al pobre Messi dándole ese balón de oro. No sé si la FIFA premia al hombre con más talento en el mundo, que es Messi, o al mejor jugador del Mundial, que no lo era. Podría haber sido un Robben o un James, toda la vida. Lo que me sorprendió fue que ganó el balón de oro, pero no estuvo en el equipo ideal de la FIFA.

¿Cómo se ve como mamá?
–Es muy chistoso porque le estaba contando a Daniela Ospina, la esposa de James, de mi embarazo y ella me preguntó cómo se llamaría el bebé, y le respondí: “James”. Ella me dijo: “Mentirosa” y yo le dije: “En este momento cualquier niño que sea concebido o que nazca se tiene que llamar James”.

¿El bebé va a jugar fútbol?
–Si es un niño sí y si es una niña, en cambio, también. Mentiras, no sé. Mi esposo Alejo es cero futbolero, a los dos nos gusta el tenis. Yo lo único que digo es que debería ser zurdo como el papá porque los zurdos son escasos y se valorizan más. Haré todo lo posible para que le encante el deporte.
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