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Ana Lucía Llano revive a ‘Tejadita’ en Cali

Ana Lucía Llano revive a ‘Tejadita’ en Cali

Revista Jet-set

La directora del Museo La Tertulia reunió más de 130 obras del maestro Humberto Tejada, en una exposición que estará abierta hasta el 22 de febrero. Sus míticos gatos, mujeres y manglares vuelven a llenar de color a la Sultana del Valle.
Ana Lucía Llano dirige La Tertulia desde abril de 2014. Una de sus principales metas es lograr que los caleños se apropien del museo y para ello se empeñó en exponer la obra de Hernando Tejada, uno de los artistas más emblemáticos de la ciudad. Foto: Kathalina Muñoz/14.
Por: Edición 2987/1/2015 00:00:00
En Cali circula el mito de que las parejas que vayan a ir al altar deben tomarse una foto junto al Gato del río de Tejada, o si no les va mal en el matrimonio. Esa historia la cuenta bien Ana Lucía Llano, la directora del Museo La Tertulia. Pero ella no tiene esa foto con su esposo, Roberto Durán, porque se casaron tres años antes de que instalaran la legendaria escultura en la Avenida 4ª Norte Oeste, al lado izquierdo del río Cali. Fue en 1996 cuando Humberto Tejada logró que su obra de tres toneladas de peso y 3,5 metros de altura se convirtiera en uno de los íconos de la ciudad.

Este tipo de anécdotas, que siempre rodearon la vida del artista pereirano de nacimiento y caleño de vida, animaron a Ana Lucía para proponerle al alcalde, Rodrigo Guerrero, una programación cultural que incluyera la exposición Tejadita: viajero y sibarita. “Pensamos en él porque es una institución para los caleños. Su última retrospectiva fue en 2003, y desde ese año no habíamos tenido la oportunidad de ver su obra, que en su mayoría fue donada al Museo de Arte Moderno de Medellín”.

El préstamo con el museo paisa marchó a la perfección. Los museos de Antioquia, Nacional y del Banco de la República también colaboraron con algunas de las obras. Embaladas cuidadosamente, una a una llegaron: los gatos, El organillero, los manglares, los cuadernos de viajes y las mujeres-objeto: Paula, la mujer jaula; Teresa, la mujer mesa; Abigail, la mujer atril y Estefanía, la mujer telefonía, la pieza que más sorprendió a Ana Lucía: “Es una mujer gigante, más grande que yo, tallada en madera. Me maravilló tener que abrir uno de sus senos para marcar el número de teléfono y luego hablarle al oído. Es una experiencia seductora y bella, que revela la admiración de Tejada por las mujeres, a quienes siempre hizo sentir muy especiales”, cuenta.

En la investigación previa, el equipo liderado por el curador William Contreras Alfonso se encontró con Diona, la peluquera de muchos caleños, quien fue la inspiración para Teresa, la mujer mesa. Las reuniones con 29 coleccionistas y amigos personales como Soffy Arboleda de Vega y María Thereza Negreiros, les permitieron reunir 131 obras. Quienes ya han vivido esta exposición que se inauguró el 15 de diciembre del año pasado, dicen que en cada una de las piezas está impreso el espíritu histriónico y lúdico que hizo famoso a Tejada. Entre sus amigos son famosas las fiestas que él organizaba, sus apariciones intempestivas en la calle con pelucas de colores o sus llamadas de cumpleaños a primerísimas horas de la mañana con un estruendo de cornetas. “Tejada fue parte de la vida de muchas personas en Cali, de casi todos los artistas. Él vivía arte. Es imposible desligar su carrera artística de la personal”, comenta Ana Lucía.

La caleña que trabajó muchos años fuera de su ciudad, mientras coordinaba el área cultural de Bibliored, quiere que la gente sienta a La Tertulia como el museo de todos. Por eso se empeñó en que la exposición fuera gratuita. En la sala Maritza Uribe de Urdinola está toda la parte de ensoñación, las mujeres, lo onírico y una pared pintada en rojo sugestivo que enmarca el espíritu juguetón del artista. Y en la otra sala, la Subterránea, está la obra de los manglares, y los dibujos y notas de su historia viajera.

Ana Lucía no conoció a Tejada, quien murió en 1998, pero desde niña tuvo su obra cerca. Igual que algunos de los coleccionistas que lograron comprar por 300 mil pesos una de las 150 réplicas miniatura del gato, firmadas por el maestro, que fueron elaboradas por su sobrino Alejandro Valencia en la misma época en que fue instalada. Ahora Ana Lucía ha puesto un letrero nuevo en la escultura del Gato del río: la invitación a que visiten su exposición en La Tertulia.
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