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Algunos famosos de Colombia presentan a su mejor amigo gay

Algunos famosos de Colombia presentan a su mejor amigo gay

REVISTA JET-SET

Quienes tienen un amigo gay saben que son los mejores confidentes del mundo, que no juzgan y dan muy buenos consejos. Jet-set reunió a varios que disfrutan su amistad libre de intereses sexuales y llena de confianza y cariño.
Darcy Quinn y César Castro Taliana Vargas y Diego Guarnizo
Por: 10/9/2015 00:00:00
Darcy Quinn y César Castro
Los periodistas se conocen hace más de 20 años, pero afianzaron su amistad cuando trabajaron juntos en la campaña de Germán Vargas Lleras a la Presidencia de la República en 2010. “En ese tiempo yo acababa de salir de presentar el noticiero de Caracol y era una ‘diva’. Él no me advirtió que en ese trabajo me tocaba cargar mi maleta, ver cómo me iba a transportar y buscar mi propio hotel en las giras que hacíamos. Eso nos unió más porque cada uno era el paño de lágrimas del otro, pero después César renunció y me dejó sola en la boca del lobo”, se queja Darcy con cariño.
La periodista, que tiene a su cargo la sección los secretos políticos de Caracol Radio, dice que tener un amigo gay tiene infinitas ventajas porque reúne lo mejor de los dos géneros. “Podemos hablar de ropa y me va a decir honestamente si algo me queda bien o mal. También ellos saben cómo piensan los hombres y por eso dan los mejores consejos sobre el amor”. Pero lo mejor es que pueden bailar apercollados, sin luego tenerse que enfrentar a un show de celos. Incluso han dormido juntos en la misma cama, con Blacky, el labrador negro de Darcy. “La condición para ser su amigo es que a uno le gusten los animales. El que se suba a su carro debe saber que se va a bajar lleno de pelos, babeado y oliendo a perro”, cuenta César. Y ella replica: “El que me quiera, tiene que querer a Blacky”. Afortunadamente al periodista también le gustan los caninos y, como ahora no tiene, decidió adoptar a los de Darcy como sus sobrinos.
No se ven mucho pero cuando lo hacen sus tertulias son eternas, como las de dos buenos periodistas que no se quieren perder ninguna chiva. Uno de los planes que disfrutan es ir a comer a restaurantes. “Darcy es vegetariana y eso a mí me mama porque me encanta la carne”, dice César. “Yo tengo mucho más amigas heterosexuales que amigos gays, es más chévere. A ellas les puedo contar las aventuras amorosillas y entienden, además no hay ego”, concluye.
Taliana Vargas y Diego Guarnizo
Su amistad empezó en el año 2007. Taliana Vargas representaba al departamento del Magdalena en el Concurso Nacional de Belleza y Diego Guarnizo, como asesor de la presidencia del certamen, cuidaba los detalles del vestuario de las candidatas. “Nos acercamos más cuando Tali se llevó la corona de Señorita Colombia. Su familia vivía fuera del país y ella estaba sola en Bogotá”, cuentan. Los dos coinciden en que Diego se convirtió en el hermano mayor que Taliana no tuvo. Fue su amigo y confidente. En el año del reinado, antes de viajar a Miss Universo, en Vietnam, Diego le presentó a otra de sus buenas amigas, la diseñadora de modas Beatriz Camacho. Los tres tomaron la decisión de que la reina llevara en la noche de coronación un traje diferente. “Todo el mundo recuerda el desfile que le dio el título de virreina”. Con las coronas y los cetros en el recuerdo, Diego, esta vez desde su oficio de director de arte de importantes programas de televisión, consiguió que Taliana interpretara un personaje pequeño en la telenovela Bermúdez.
Más adelante, los amigos vivieron paralelamente el inicio de sus romances: Taliana con el empresario Alejandro Éder, con quien se acaba de casar; y Diego, con Alejandro Pérez, el escritor que le robó el corazón. “Los cuatro viajamos a París a celebrar el amor. Pero también hemos compartido dolores y acontecimientos que nos han obligado a cambiar el rumbo de nuestras vidas”. Taliana, quien le enseñó a su amigo el valor de la fe, prefiere compartir en la intimidad. A ambos les divierte hablar de moda. Al momento de elegir su traje de novia, Diego no la pudo acompañar porque estaba en plena producción de la serie, Laura, sobre la única santa de Colombia. Pero Tali Pooh, como le dice él, le enviaba fotos desde Nueva York hasta que se decidieron por el de Carolina Herrera.
Juan Carlos Lecompte y Angélica Lozano
La representante a la Cámara Angélica Lozano encabezó el discurso de su triunfo electoral con una dedicatoria a su amigo Juan Carlos Lecompte, el exesposo de Íngrid Betancourt. “Yo estoy aquí porque Juanqui me enseñó que Bogotá es un escenario rebelde”, dijo para hacer alusión a una ciudad en la que se abren paso las minorías políticas y sexuales.
La amistad de ellos empezó cuando Lozano, la novia de la senadora Claudia López, era la asistente de Íngrid y luego la consolidaron durante los seis años del secuestro de la excandidata presidencial.
Los dos compartieron las marchas de protesta y se ingeniaron la manera de hacer lobby ante las autoridades nacionales y organismos extranjeros para pedir la liberación de los secuestrados. Incluso, la representante del Partido Verde lo ayudaba a cargar el dummy de Íngrid. Lecompte diseñó uno de Angélica cuando ella se lanzó por primera vez al Concejo de Bogotá.
De tanto andar con su amiga política y activista de la comunidad LGBTI, el publicista cartagenero decidió marchar cada 28 de junio en el Centro de Bogotá para celebrar el Día de la Diversidad Sexual. “Angélica se portó muy bien conmigo cuando Íngrid estuvo en poder de las Farc”, afirmó Juan Carlos. Incluso, la entonces concejal fue la única que estuvo a su lado cuando Íngrid fue liberada y al mismo tiempo se desplomaba la relación ante los radares públicos. “El pobrecito buscó escondite. Apagó el celular y le compré otro para que se comunicara conmigo y su familia”, afirmó la congresista.
El año pasado, los dos amigos viajaron a la final de la Copa de Fútbol en Brasil. “Yo tenía una tusa mundial y Juan Carlos me acompañó”, recordó Lozano. En los tiempos libres van a cine y se cuidan como si fueran hermanos.
Guillermo de la Torre, Salud Hernández y Jorge Iván Castro
La periodista española Salud Hernández llegó a Colombia en febrero de 1998. No conocía a nadie, y Guillermo de la Torre fue el encargado de recibirla en el aeropuerto El Dorado de Bogotá. “Era mi nueva jefe en Burson Marsteller, una multinacional de comunicaciones estratégicas. Yo estaba prevenido porque me imaginaba que era una señora muy mayor y estricta, como una Almudena Mazarrasa”, bromea Memo. La conexión fue inmediata. Lo que siguió fueron decenas de reuniones para presentarle gente que la hiciera sentir como en casa. Jorge Iván Castro trabajaba como jefe de redacción en el noticiero Muy buenos días, y le sirvió de contacto con otros periodistas colombianos, ya que ella también venía con el propósito de cubrir el conflicto colombiano para la agencia Europa Press. La amistad de los tres sobrepasa las diferencias ideológicas. La tendencia política conservadora de ella no riñe para nada con la homosexualidad de ellos. “La diferencia es lo mejor, es parte del complemento”, dicen. Salud fue la madrina de su matrimonio simbólico en el parque Tayrona en 2003. Dos años después lo legalizaron en una notaría de Bogotá, y se divierten contando que los mariachis que llegaron a la fiesta en La Calera no quisieron tocar cuando se dieron cuenta de que eran gays. La columnista no está de acuerdo con que ellos adopten un niño, y ellos alegan que igual ya están muy viejos para hacerlo. Con el humor que los une, aseguran que apenas podrían cuidar a dos gatos.
Sara Araújo y Alonso Sánchez Baute
En realidad, los amigos del autor de Al diablo la maldita primavera eran Sergio y Ana María, dos de los hermanos de la periodista Sara Araújo. No obstante, Loncho Sánchez Baute y la comunicadora vallenata empezaron a tejer su amistad cuando se reencontraron en Bogotá. Era un momento de ruptura para el autor que cobró notoriedad gracias a su historia de un travesti que escuchaba música de plancha.
En esa época el escritor abandonaba el Derecho y salía del clóset ante los murmullos y reproches de los sectores conservadores de su natal Valledupar. El papá de Sara, Álvaro Araújo Noguera, movilizó a los detractores y, por supuesto, a los lectores de Sánchez en torno a un acto público de desagravio que le organizó en la Gobernación del Cesar.
Y no era para menos. Su hija Sara Araújo fue de las primeras en conocer el borrador de Al diablo la maldita primavera, cuando Sánchez Baute lo concibió como un cuento corto. Más tarde lo convirtió en novela. “Adoro a Loncho por lo que es. Jamás hablamos de su sexualidad. Algunas veces me explica que nunca ha sido activista porque es tímido y ermitaño, pero ya”, dijo la comunicadora que asesora a las oficinas de prensa del Hay Festival de Cartagena y de la Cámara de Comercio de Bogotá.
En la actualidad, Alonso Sánchez es el creador del argumento de la telenovela Luz de mis ojos, de RCN, y escribe el guion de una película que se desarrolla en un universo violento.

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