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Adriana Macías abraza el éxito sin brazos

Adriana Macías abraza el éxito sin brazos

REVISTA JET-SET

Esta mexicana, quien nació sin brazos, ofrece una mirada diferente acerca de la discapacidad en sus conferencias y libros. En la vida de Adriana Macías no hay obstáculos: hace ocho años fue al altar y dentro de poco será mamá.
Adriana Macías no conoce limitaciones. Siempre se negó a usar las prótesis con el siguiente argumento: “¿Cómo voy a llevar esos garfios que caracterizan a los malos de la películas, cuando yo quiero ser la princesa de los cuentos?”.
Por: 9/7/2015 00:00:00
La mexicana Adriana Macías aún siente la emoción del día en que más de diez mil coterráneos llenaron la Plaza de Toros del Distrito Federal, con el fin de escuchar su historia de vida. El monumental recinto, por donde han pasado ídolos populares de la importancia de Vicente Fernández y Juan Gabriel, estuvo atento a un relato único de superación personal.
Esta mujer emprendedora nació sin brazos, pero también con inteligencia de sobra, carisma y el don de la palabra en su máxima potencia, que ha conmovido a grandes masas y a medios de comunicación del mundo. La capacidad de defenderse con los pies, cuya motricidad es comparable con la de un malabarista, le ha permitido realizar actividades cotidianas como cocinar, bañarse, maquillarse, escribir en pizarras y papelógrafos. 
La líder, nacida en Guadalajara, se casó hace ocho años con el activista Juan Medina, quien aboga por los derechos de las personas con discapacidad en el país azteca, justo cuando ella se había convertido en un mar de lágrimas debido a la ruptura con su anterior novio. Aquel joven terminó la relación el día en que se iban a casar. Ella estaba vestida para ir al altar. 
Adriana Macías y Juan serán padres dentro de tres meses después de un largo periodo en que buscaron todo tipo de tratamientos médicos pero sin escepticismo. La pareja tendrá una niña que será bautizada con el nombre de Meritxell, en honor a la virgen de Andorra que la Iglesia católica representa con unas manos enormes por su capacidad para abrazar el mundo. “Por tantas cosas buenas, siempre estoy sonriente. El mensaje central de mis conferencias es: ‘Si tienes un sueño, hay que trabajar muy duro’. La satisfacción es más grande cuando consigues ese logro”, aseguró. 
En la adolescencia, sus padres insistieron en comprarle unas prótesis, pero se apartaron de esta idea ante el argumento sólido y humorístico que les planteó su hija: “¿Cómo voy a usar esos garfios que llevan los malos de las películas, cuando en realidad quiero ser la princesa del cuento de hadas?”, les dijo.
Esta abogada de profesión no recuerda que haya sido víctima del matoneo en el colegio, salvo uno que otro comentario impertinente de sus compañeros de clases. “Cuando me preguntaban por qué nací sin brazos, les respondía que en algún momento me iban a crecer”, afirmó. 
A lo largo de su carrera ha escrito dos libros, Abrazar el éxito y La fuerza de un guerrero, que comparten el mensaje de que la discapacidad está en la mente. Hace poco recibió el Barbie Awards, una distinción que le entregan a las mujeres con liderazgo que trabajan por el bienestar de los más débiles.

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