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Adriana Arboleda, la filosofía de una mujer bonita y exitosa

Adriana Arboleda, la filosofía de una mujer bonita y exitosa

REVISTA JET-SET

La prioridad de la diseñadora es ser mamá, pero no de tiempo completo gracias a la pasión que le imprimió a su firma Pink Filosofy, que creó con Johanna Ortiz. La marca amplió mercados y fue invitada al Lima Fashion Week. Ella no cambia su nueva vida en Cali por nada del mundo.
La segunda hija de Adriana Arboleda nació hace seis meses, pero la diseñadora no ha dejado de trabajar. En lo que resta del año espera que Pink Filosofy abra seis tiendas en el país y dos en el extranjero.
Por: 26/3/2015 00:00:00
La exmodelo y expresentadora Adriana Arboleda, creadora de la marca de moda femenina Pink Filosofy con Johanna Ortiz, empezó a soltar responsabilidades y a simplificar las largas jornadas de trabajo para dedicarse a sus hijas Elena, de dos años y medio, y Eugenia, de seis meses. “No me hubiera perdido jamás la posibilidad de ser madre. Es una experiencia que busqué y construí día a día. No llegó de repente, es un vínculo que he forjado con el paso de los años. Este amor incondicional por mis hijas crece sin límites”, afirmó la caleña que está casada con el empresario del sector azucarero Harold Eder.

Para asumir la maternidad con pasión y entrega, se desvinculó de la agencia de modelaje Grupo 4 que había creado con otros visionarios de la industria de la moda y belleza, como Ingrid Wobst, Carolina Castro y Tony Marques. Y así, con una obligación menos, Adriana logró la distribución perfecta del tiempo para ser mamá y crear los diseños de Pink Filosofy. La firma cada día requiere más de ella y su socia, por su continua expansión en nueve ciudades del país y a las primeras puntadas que están dando para abrir los mercados de Panamá, México y Venezuela. “Queremos cerrar este año con seis tiendas en Colombia y dos más en el exterior. Hacer empresa y generar empleos son sin duda nuestras mayores motivaciones”, destacó la expresentadora de Caracol Televisión. 

Este entorno coincidió con la invitación que le hizo el Lima Fashion Week a Pink Filosofy. En el prestigioso escenario latinoamericano presentaron una propuesta inspirada en la estética gitana con prendas llenas de bolsillos amplios y, por supuesto, inyectadas de color. Igualmente mostraron el crecimiento que le dieron a la línea de accesorios con la nueva colección de bufandas, gafas y zapatos. Allí mismo en Perú, Johanna Ortiz dio a conocer las creaciones de su firma homónima que hizo de manera independiente. 

La clave del continuo desarrollo de Pink Filosofy conjuga el criterio empresarial y el ADN de una moda que se hace en función de las mujeres de curvas reales, pero sin caer en el cliché de las vestimentas exageradamente escotadas y ceñidas al cuerpo. 

La marca femenina trabaja con un componente social a favor del matriarcado. Un grupo de madres cabeza de familia de los distritos de Aguablanca y Ladera, de Cali, se encargan de la confección de los vestidos, pantalones y blusas. Este concepto de contratación, que Adriana y Johanna acuñaron con el término de “famitalleres”, funciona desde 2010 cuando se ingeniaron la empresa. 

Para estas emprendedoras, el valor de la maternidad es relevante, y como tal se lo han transmitido a las costureras. Con esta oportunidad de generación de ingresos y autonomía en el manejo del tiempo, las confeccionistas trabajan en sus casas mientras cuidan a sus hijos. 

En estos cinco años, la sociedad Arboleda y Ortiz ha cortado mucha tela con resultados tangibles como el lanzamiento de dos colecciones para Arkitect, que se consiguen en el Éxito. La experiencia las obligó a pensar con audacia y a crecer en tiempo récord con la creación de 68 mil prendas de todos los tallajes, sobre todo para las compradoras que están lejos de las medidas 90-60-90.

Finalmente, la llegada de las pequeñas Elena y Eugenia, bautizadas así en honor a las abuelas paterna y materna, sensibilizó a Adriana frente a una labor filantrópica que la motivó a engrosar el grupo de colaboradores del Tecnocentro Somos Pacífico, en el barrio Potrero Grande de Cali. Este organismo es un espacio de formación cultural y tecnológica que cuenta entre sus aliados a la familia de Harold Eder, el esposo de la exmodelo. 

En diciembre, ella grabó un comercial institucional para mostrar las bondades del organismo. El video busca expandir el número de benefactores con el fin de capacitar a más personas de la comunidad afrodescendiente de la capital valluna. 

“La felicidad está donde vives con la familia y mejor aun si también hay trabajo. En este momento no escogería un lugar diferente para vivir”, concluyó esta exitosa mujer que quiere más hijos. Con Elena pagó la primiparada y con Eugenia hizo el posgrado de mamá. Adriana Arboleda está dispuesta a tener una familia numerosa, pero siempre frente a Pink Filosofy.


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