Revista Jet-Set

Abelardo de la Espriella ‘Marchand d’art’

Además de ser uno de los abogados más polémicos y mediáticos del país, también es un gran coleccionista de arte. Tanto, que cuando no está metido en los juzgados, se dedica a vender obras de grandes artistas.

Abelardo de la Espriella ‘Marchand d’art’. El penalista Abelardo de la Espriella ha vendido cuadros de Fernando Botero, David
Manzur, Claudio Bravo, Nadín Ospina (el autor de la escultura que está a su lado) y Ana Mercedes Hoyos, creadora de este bodegón de frutas. Foto: Gerardo Gómez/12

El penalista Abelardo de la Espriella ha vendido cuadros de Fernando Botero, David Manzur, Claudio Bravo, Nadín Ospina (el autor de la escultura que está a su lado) y Ana Mercedes Hoyos, creadora de este bodegón de frutas. Foto: Gerardo Gómez/12

En una semana, el penalista Abelardo de la Espriella concede entre dos y tres entrevistas relacionadas con los casos judiciales que casi siempre abren los noticieros de televisión o aparecen en las primeras páginas de los periódicos. El desparpajo del abogado monteriano cautiva a los periodistas que le pican la lengua, porque saben que no concederá declaraciones políticamente correctas o de lenguaje soterrado.

A Jackeline Ramón, la viuda del Joe, la acusó de homicidio perintencional porque, según él, “expuso al artista a un ritmo acelerado de trabajo en los días que estaba muy enfermo”. Así mismo, en un acto sin precedentes en los anales de la justicia colombiana, exigió que el Concurso de Belleza reintegrara a Diana Salgado, la reina de Valle que “había sido descalificada por gorda”. A Raimundo Angulo le dijo: “No vamos a permitir tal discriminación”.

Lejos del bullicio mediático y del manejo de cámaras que aprendió cuando presentaba el programa Inquietudes juveniles, en Telecaribe, el jurista desarrolla una actividad sin relación aparente con los códigos y normas jurídicas. “Soy marchand d’art”, dice con contundencia, para hacer alusión a que no es un simple vendedor de cuadros y esculturas de artistas cotizados en el mercado. “Tengo la sensibilidad para este negocio. Estudié la historia de las grandes escuelas y autores plásticos. Pronto iré a Harvard a realizar una maestría relacionada con el tema”.

De hecho, hace cinco años abrió las puertas de la galería LGM Arte Internacional, en el mismo edificio donde maneja unos 1.500 procesos legales, algunos más sonados que otros. Con solo bajar cuatro pisos, de su oficina a la sala de la galería, Abelardo de la Espriella se pasea entre las esculturas coloridas de Nadín Ospina, o los bodegones frutales de Ana Mercedes Hoyos, o las pinceladas rabiosas de Carlos Jacanamijoy. Todo esto sin contar con que también se entusiasma cuando contempla su colección privada, con la cual se ha conectado afectivamente y que jamás venderá. “Yo no represento a estos artistas, pero promuevo la venta de sus obras. En esta media década hemos vendido cuadros de Obregón, Grau, Botero y hasta de Diego Rivera, el muralista mexicano que enamoró a Frida Kahlo”.

Es abogado, vende arte… ¿Por qué ese afán de tener más dinero? -Suena feo, pero siempre he tenido dinero. Así que no lo hago por más dinero, sino porque realmente es una pasión. Habría podido ser un niño bonito, de papi y mami, que espera que le den una mesada, pero preferí salir a trabajar desde bien temprano.

¿Es abogado porque es difícil vivir del arte?
-El mercado ha estado duro. El arte se mueve por ciclos, cuando repunta la economía. Además, tengo que ser abogado porque no hubiera podido hacer otra cosa.

En su galería le apuesta a los nombres más cotizados. Hay poco arte joven…
-Tenemos buenos talentos, pero en menor grado. La gente busca a los artistas de siempre.

¿Cuáles son sus pintores favoritos?
-Muchos, entre ellos, Ana Mercedes Hoyos por el contenido social de su obra. A partir de los bodegones protesta por la situación de Palenque.

¿Y qué escuela artística le gusta? -La flamenca, por el manejo de las sombras.?¿Qué museos conoce? -Todos. En mis viajes me refugio en museos y galerías.

Hay gente escéptica que dice: “¿Abelardo de la Espriella sabe de arte ”, quizá porque su imagen de penalista es más fuerte
. -Me gusta el tema desde hace ocho años. Las utilidades que deja la galería las invierto en más arte. Tengo una colección con artistas importantes. El tema artístico es tan amplio, que todos los días quiero saber más. De ahí que me iré a Harvard a estudiar Historia del Arte.

Su otra actividad es la música…
-Soy productor en este momento del disco homenaje de Juan Carlos Coronel a José José.

La gente que maneja el arte también tiene un feeling especial con la moda…
-Cada seis meses viajo a Italia y renuevo algunas prendas. Hace días, una marca de ropa masculina me propuso ser su imagen. Las conversaciones van por buen camino.

Por esto, ¿no le da miedo perder credibilidad como abogado?
-Las experiencias de otros países demuestran que existen abogados que lo han hecho. Los penalistas trascienden la esfera del derecho y se vuelven figuras mediáticas. Además, ahí está Gorvachov, quien posó para Louis Vuitton.

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