Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Patricio 'El Pato' Wills celebra los  50 años de RTI

Patricio 'El Pato' Wills celebra los 50 años de RTI

Revista Jet-Set

En la memoria de Patricio Wills, presidente de RTI, están grabados momentos especiales de una empresa que ha acogido a grandes directores, actores, periodistas y presentadores. Esta productora colombiana ha vendido sus series y telenovelas a más de 40 países.
Patricio Wills ha formado parte de RTI durante 36 de los 50 años que celebra la productora de televisión colombiana. Aunque no tiene intención de retirarse, piensa en un relevo generacional: dice que la empresa debe permanecer y la gente debe pasar. Foto: ©Gerardo Gómez/13
Por: Edición 2734/12/2013 00:00:00
Patricio ‘el Pato’ Wills llegó hace 36 años a RTI sin una sola cana y con una mínima idea del negocio de la televisión. Ahora, con el pelo casi blanco pero con mucha energía, celebra como presidente y accionista las cinco décadas de la compañía Radio Televisión Interamericana, que encendió las cámaras en 1963 bajo la batuta de sus fundadores Fernando Gómez Agudelo y Fernando Restrepo.

Con la sencillez que lo caracteriza, el arquitecto que se dejó seducir por las historias llevadas a la pantalla, recuerda que al inicio Fernando Gómez se la puso difícil. “Me contrató para ocupar el lugar de Bernardo Romero Pereiro, en la gerencia de producción. Pero cuando llegué a las oficinas de la calle 19 en el centro de Bogotá, Bernardo seguía en el cargo y yo ni siquiera tenía un escritorio”, cuenta. Aunque muchas veces se preguntó qué hacía ahí, se sobrepuso y armó un equipo creativo con Julio Sánchez Cristo, David Stivel y Julio Jiménez. En esos años, Julio Sánchez trabajaba como asistente de dirección del programa Enviado Especial, de Germán Castro Caycedo, y fue un buen partner de Patricio. “Todavía conservamos esa amistad que creció en medio de producciones tan importantes como El gallo de oro, protagonizada por Frank Ramírez y Amparo Grisales, de la que Julio fue director”, dice.

RTI fue escuela para muchos que se destacan en diferentes campos. En la lista de oro están Alí Humar, quien dirigió telenovelas de gran impacto como Lola Calamidades y Los cuervos. Y Pepe Sánchez, quien hizo de Don Chinche una comedia dominical imperdible en su época, e inolvidable en la historia de la televisión. Patricio se acuerda que María Emma Mejía fue asistente de dirección de la novela El virrey Solís en 1981, y no se olvida de Gloria Valencia de Castaño, quien presentó por muchos años Naturalia uno de los primeros programas ecológicos. También vienen a su memoria la libretista Juana Uribe, y Carlos Vives, quien hizo su debut de telenovela en Tuyo es mi corazón. Y gente que hizo empresa como José Antonio de Brigard, que trabajó en RTI por diez años y hoy es el presidente de Teleset, otra programadora nacional. “Creo que no hay compañía de televisión de Colombia en donde no trabaje un ex RTI”, dice. El mismo Bernardo Romero se fue con sus socios Carlos Benjumea y Fernando González Pacheco y crearon Coestrellas en 1981.

Pero hay otros que como él no se han querido ir. Es el caso del libretista y escritor estrella de la productora, Julio Jiménez, con quien Patricio hizo sus primeros trabajos en telenovelas como El caballero de Rauzán, Los cuervos y ¿Por qué mataron a Betty si era tan buena muchacha? Todavía tienen proyectos juntos, la diferencia es que ahora son internacionales. Hace 13 años, cuando se privatizaron los canales, RTI dejó de ser programadora para convertirse en productora. Desde ese momento también empezaron a trabajar con directores como el venezolano Humberto ‘Kiko’ Olivieri, e hicieron para Caracol La Caponera, telenovela en la que Margarita Rosa de Francisco mostró sus dotes de cantante dedicándole rancheras a su coprotagonista, Miguel Varoni. “Nos reinventamos y empezamos a producir para el mercado mundial. Uno de los primeros clientes fue mi amigo Jim McNamara, presidente de Telemundo. Y al mismo tiempo involucramos nuevos talentos como Gustavo Bolívar y Jimena Romero, hija de Bernardo”, comenta.

Hoy RTI produce series para Televisa, y ellos se las venden a Caracol y a Unimax, la segunda cadena de televisión en Estados Unidos. Según Wills, esto se debe en gran parte a la herencia de sus fundadores que siempre marcaron un estilo diferente: “Fernando Gómez tenía una personalidad tan particular que jamás miró un balance de costos, porque lo que quería hacer lo lograba como fuera. Unos años antes de mi contratación ellos hicieron La mala hora (1976), de Gabriel García Márquez, en exteriores. Como en ese momento no existían los equipos, desbarataron un estudio y se lo llevaron al Tolima. Esa fue una de las cosas épicas que casi acaban con la compañía”, dice sonriente.

Patricio se describe igual a su maestro Fernando Gómez. Él tampoco es un hombre de cifras. Se pasa el día en medio de libretos, revisando contenidos, o en reuniones con escritores y creativos. Esa es la razón por la que no abandona la televisión a pesar de ser para él “una cosa tan agridulce”, porque según su experiencia este negocio es de resultados violentos: “uno puede trabajar dos años en un proyecto, se pone al aire el primer día y es un fracaso que deja cien capítulos perdidos. Pero igual hay otros que son éxito total. Eso hace que no haya dos días iguales”, asegura. Del desastre tiene un ejemplo: la historia de Los premios, con la que se arriesgaron a hacer un barco en el estudio, “y casi sale Julio Cortázar de la tumba a agarrarnos a balazos”, bromea. Cuando saca pecho, habla de La reina del sur, que hacerla costó alrededor de 12 millones de dólares, fue un éxito en Colombia, y sigue dando palo en Estados Unidos.

Del pasado destaca los años en que RTI era una programadora cuando, aparte de las telenovelas, se idearon programas de opinión como El juicio, Cambio de tercio o Quac, el noticiero. En sus estudios se transmitieron los últimos acontecimientos en el Noticiero Suramericana, Hora Cero y TV Hoy, presentado por Andrés Pastrana. Y haciendo gala de originalidad, le dieron otro tinte a las noches de fin de semana con concursos animados por Pacheco como Compre la orquesta y El programa del millón. Del futuro dice que están comprometidos a largo plazo con Televisa, para realizar series y dramatizados que van hacia al mercado internacional. “La fecha de medio siglo marca, y mucho más en este momento en el que el mundo de la televisión está cambiando, porque lo que vale es la generación de contenidos”. Patricio destaca que la creatividad colombiana nos ha ubicado en primer lugar en términos de producción, y en segundo puesto después de México en cantidad.

Su retiro de la presidencia de RTI lo ve lejano. Aclara que no se ve en una casa al sur de Miami o en Villeta, Cundinamarca, jugando golf y paseando a los nietos, “porque no podría vivir sin la adrenalina que esto trae”. Para él su trabajo es la vida misma. Patricio Wills llega a su casa y el descanso es leerse el guión de la próxima producción. Ahora anda enganchado con Homeland, la serie estadounidense de intriga en la que no se sabe quiénes son los buenos y cuáles los malos, porque están pensado en hacer una versión para Latinoamérica. Sobre su mesa de noche tiene listos los libros de Mario Vargas Llosa, La Fiesta del Chivo y Las travesuras de la niña mala, las próximas adaptaciones de la literatura latinoamericana que llevarán a las pantallas.
LO MÁS VISTO