NEWSLETTER

Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

La polémica isla de los Presidentes

Eventos

Isla presidencial, una serie de dibujos animados venezolana es la sensación en Youtube. Los personajes son el rey Juan Carlos y los mandatarios de Latinoamérica, incluido Uribe como antagonista. El programa no es apto para menores de edad: Chávez y Evo Morales están unidos por las ideas bolivarianas y por una irresistible atracción.
Por: 21/5/2010 00:00:00
Hasta ahora, la industria televisiva de Venezuela era conocida en el resto del mundo por sus culebrones dramáticos: atiborrados de mujeres encarceladas y de muchachas frágiles y pobres que se enamoraban del rico de un pueblo. Las telenovelas como Esmeralda, Topacio y Cristal han nutrido durante décadas los contenidos de los canales abiertos y privados de Latinoamérica, pero han estado conminadas a los horarios de las amas de casa. En nada son parecidas a la miniserie de dibujos animados Isla presidencial, que ya tiene más de dos millones de seguidores en la Web.
Ahora que galanes como José Luis Rodríguez ‘El Puma’ están en buen retiro, Chávez, Uribe, Evo Morales, Rafael Correa y Lula da Silva hacen parte del divertido elenco de esta producción, que ya fue reseñada como una parodia animada de la serie Lost, aunque parece más un capítulo de La isla de los famosos o de El desafío.
Por orden de los libretistas Ubaldo Graziano y Juan Andrés Ravell, los mandatarios de este lado del mundo y el rey Juan Carlos se enfrentan a un largo ciclo de convivencia en un islote selvático, sin sus asistentes privados ni los funcionarios que mueven la diplomacia de estos países. La acción empieza cuando Lula invita a sus homólogos a dar un paseo en yate, que naufraga irremediablemente tras la disputa de dos de ellos por ser el timonel de la embarcación: Chávez, tratando de virar a la izquierda, y Uribe a la derecha.
La idea original de la historia surgió luego del encuentro en que el rey Juan Carlos de España, sin el control de su paciencia de sangre azul, lanzó el célebre “por qué no te callas” contra el presidente Chávez. Con los meses, las apariciones públicas del gobernante bolivariano, con sus frases incendiarias, se han encargado de nutrir cada una de las escenas de la miniserie, que utiliza el mismo trazo de los dibujos de South Park, una producción irreverente y animada del Canal MTV.
Como sucede en todo drama, no falta el antagonista que genera todo tipo de tensiones: en este caso Álvaro Uribe Vélez. En el próximo capítulo, que se emitirá después de las elecciones de Colombia, el personaje de Uribe desaparecerá en una situación que sus creadores no han querido revelar. No se sabe si contará con la misma suerte de Michelle Bachelet que fue devorada por los disparatados náufragos.
Ravell, uno de los libretistas, habló con
Jet-set y afirmó que, antes del empate técnico de las encuestas, se habían preparado para incluir a Juan Manuel Santos entre los integrantes del programa. Pero, como cambiaron las gráficas de los sondeos, ahora se encuentran en el proceso de la creación de Mockus: “Si el señor de barba queda, será divertidísimo. Es que en la isla nadie maneja su lógica matemática”.
El primer temor que asaltó a los libretistas en el proceso de creación del espacio no fue la censura del Gobierno venezolano que cerró Radio Caracas Televisión, sino los grandes presupuestos que requiere la animación. Cada minuto de producción supera los tres mil dólares.
Aun así, el trabajo sigue, paralelo a la mordacidad para relacionar a los muñecos en la divertida historia. Entre Evo Morales y Chávez, por ejemplo, existe una atracción bastante sugerida, y más ahora que el líder boliviano se atrevió a decir que el consumo de pollos manipulados genéticamente son la causa de la homosexualidad.
Cristina Kirchner, por su lado, es una bomba sexy con brasier de mitades de coco que parece como sacada de La isla de la fantasía.
Ravell, que es hijo del ex director de Globovisión, Alberto Federico Ravell, conocido por su abierta y traumática oposición al gobierno chavista, dice: “Mi padre nos sugiere situaciones y fragmentos de diálogos para la miniserie, pero él dice que yo nunca le paro bolas”.
En la propia Venezuela –dicen los productores de las caricaturas animadas–, hasta el momento sólo han sentido una censura indirecta: “sabemos que nuestra serie jamás será transmitida en la televisión pública”. Igualmente, la prensa interna venezolana ni siquiera los ha buscado para hablar del éxito de Isla presidencial, pese al eco mediático que ha tenido en la BBC de Londres y en El Clarín de Argentina, por citar sólo dos ejemplos.
Por lo pronto, sólo quedan muchos interrogantes para los realizadores: ¿Chávez ya la vio? ¿Y si lo hizo, le gustó?

LO MÁS VISTO