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Dos hombres y un bebé

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El cantante Elton John, de 63 años, y su esposo David Furnish, de 48, decidieron ser padres a través de una madre sustituta.
Tanto David como Elton dieron su aporte para la fecundación de Zachary, pero ignoran cuál de los dos es el padre bológico. Si el niño quiere saberlo en un futuro podrá hacerse una preuba de ADN.
Por: 10/2/2011 00:00:00
Elton John no tiene problemas para expresarse. Después de todo, ha ganado seis veces el Grammy y, según Billboard, se consolidó como el solista más exitoso de todos los tiempos con sus siete álbumes que fueron número uno en Estados Unidos.
 
Pero cuando su hijo Zachary nació, la pasada Navidad, no sabía qué decir: “No hay palabras para describir este sentimiento”, dijo la leyenda de la música, a sus 63 años. “Es indescriptible. Es sólo que… ¡tenemos un hijo, tenemos un hijo!”. Pero el camino hacia la paternidad no fue fácil. A finales del 2009, John y su pareja durante 17 años, el director y productor de cine David Furnish, trataron de adoptar un huérfano ucraniano de 14 meses llamado Lev y a su hermano Artyom, de 3 años de edad. Pero después de cientos de obstáculos legales, a regañadientes, se dieron por vencidos y decidieron enfocarse en buscarle a los niños otro hogar. “Teníamos el corazón partido”, dijo Furnish, de 48 años. Sin embargo, “una chispa estaba ya encendida dentro del corazón de Elton”.
 
Así que, diez días después del nacimiento de Zachary, la pareja invitó a US Weekly a su casa de West Hollywood para compartir su travesía en esta entrevista.
 
¿Cuándo decidieron tener un bebé?
EJ: Siempre pensé que era demasiado egoísta para tener hijos, pero todo cambió cuando fuimos a ese orfanato en Ucrania. Encontramos a Lev un día y luego un par de días después, nos dimos cuenta de que tenía un hermano, Artyom, quien también era huérfano. Estos dos niños se robaron mi corazón.
DF: Yo hace tiempo tenía el deseo de empezar una familia, pero pienso que ambas partes deben estar ciento por ciento comprometidas. De otro modo, no es el mejor camino por seguir.
EJ: Lev y Artyom marcaron el punto decisivo.
 
Al final no los adoptaron. ¿Por qué?
EJ: Con las leyes ucranianas que son tan draconianas –quiero decir, no reconocen la unión de personas del mismo sexo– no sabíamos si se iba a poder.
D.F: Podríamos haber tardado muchos años sin obtener resultados.
EJ: Y Lev y Artyom estarían aún en el orfanato. Pensamos entonces: “¿qué es lo más importante aquí? Los niños, obvio. Tenemos que abandonar nuestros planes de adopción y encontrar un hogar acogedor para ellos.
DF: Esa fue una época intensa. Nos dimos cuenta de que estábamos frente a un muralla infranqueable. Pero todavía tenemos abogados ucranianos trabajando en el caso. No nos vamos a dar por vencidos con ellos.
 
¿Cómo escogieron la subrogación?
EJ: La Navidad anterior a la pasada, recuerdo que estábamos en la cocina de Woodside (su hogar en Old Windsor, Inglaterra). Nos habíamos dado cuenta de que no íbamos a poder adoptar a Lev y Artyom. Entonces, David dijo: “¿Qué tal la subrogación?”. Yo le contesté: “¿Por qué no? Tengo 62, pero me siento como de 40. Podemos darle a un niño un hogar fantástico”.
DF.: Hablamos con nuestra doctora, quien nos dio una señal positiva. Ella dijo que estábamos en perfecto estado de salud y que hay mucha longevidad en la familia de Elton. Eso nos ayudó a tomar la decisión. Y dado que la adopción había sido tan problemática para nosotros, sentimos que nuestro siguiente paso era vía la subrogación. Describan el proceso…
EJ: No puedo tomar ningún crédito. Esto lo hizo David. Y lo hizo a conciencia.
DF: Fuimos a una agencia muy bien recomendada, llamada Center for Surrogate Parenting. El procedimiento no tiene nada que ver con un “ah, sí, bueno, tomaremos ese”. Es todo lo contrario. Fuimos entrevistados por sicólogos y asesorados de manera regular. Miramos una completa serie de donantes de óvulos, con la prioridad de que tuvieran una historia de salud familiar. Después, nuestra madre sustituta nos escogió de un perfil anónimo, lo que también es su elección.
Conocía nuestras edades, que él es británico y yo canadiense, que viajamos mucho. También habíamos hablado de nuestros intereses, nuestros deseos de empezar una familia, y la pena que tuvimos cuando nuestros deseos de adoptar se desvanecieron. Inicialmente usamos un seudónimo y la conocimos por teléfono. Luego, un día, ella sencillamente se dio cuenta de quiénes éramos. Se la pilló. Y no hubo ningún cambio en ella. Es una mujer hermosa que no está interesada ni en los medios ni en la fama. Dijo que le gustaba la idea de ayudarnos a empezar una familia. Intercambiamos e-mails y llamadas al menos una vez por semana, y yo me deslizaba silencioso en California. No queríamos que Elton viniera porque habría atraído demasiada atención. Queríamos proteger su anonimato porque a ella no le interesa el reconocimiento público, y ese es su derecho. Así que nos encontrábamos en locaciones neutrales, pasábamos tardes juntos, almorzábamos y hablábamos de bebés y de niños.
 
¿Cuándo se dio cuenta de que estaba embarazada?
DF: Fue una semana después del primer transplante de óvulo, en abril del año pasado. Yo estaba en Londres y Elton andaba de tour en Los Ángeles. Ella personalmente me llamó a darme la noticia. Yo, sencillamente, dije: “sí”, e inmediatamente llamé a Elton.
EJ: Recuerdo que bajé el teléfono y me puse a llorar. Sentado en la oficina, sollozaba.
DF: Le contamos a mis padres y a una pequeña y confiable red de amigos. Esperamos la marca de tres meses, como siempre se hace.
 
¿Cómo fue el embarazo?
DF: Nuestra donante es inteligente y comprensiva. Una gran compañera. Sabe mucho de productos naturales y orgánicos para niños, la clase de pañales que se usan, maneras de alimentar al bebé… Y compartíamos fotos con Elton. Le enviábamos esos fabulosos escáneres en 3D y hablábamos por teléfono con él.
EJ: Yo no podía ser visto en ninguna parte por razones de confidencialidad. Pero hablábamos por teléfono, y David y yo nos comunicábamos tanto como normalmente lo hacemos. Eventualmente, me encontré con ella y nos llevamos muy bien.
DF: Claro, porque no habría sido justo con ella que conociera a Elton cuando estuviera lista para dar a luz (risas).
 
¿Cómo reaccionaron cuando se dieron cuenta de que sería un varón?
DF: Todo lo que nos importaba era que el bebé estuviera sano. Pero yo estaba entusiasmado porque Elton es un gran fanático del deporte, y yo no. Así que podría llevarlo a los juegos de soccer. Describan qué sintieron cuando se acercaba el día de la concepción…
DF: El día oficial para el parto era el 27 de diciembre. De modo que, a principios del mes, viajé a América para estar cerca de nuestra madre sustituta. Yo tenía dos preocupaciones. Una era que quería que Elton estuviera para el día del nacimiento y él no podía llegar a Los Ángeles antes del 16 de diciembre, debido a sus compromisos. Segundo, porque por motivos de confidencialidad no podíamos hacer nada para prepararnos para la llegada del bebé. Pero teníamos una nana contratada que había cuidado del bebé de una amiga y se vinculó con nosotros el 10 de diciembre. Ella era quien, calladamente, iba por ahí comprando cosas: el moisés, el asiento de bebés para comer, la mesa para cambiarle los pañales, todo de Pottery Barn Kids. Los envolvía como si fueran regalos de Navidad para traerlos al edificio porque no podíamos permitir que nadie viera que llegaban todas esas cosas de bebé.
EJ: Fue una operación encubierta.
DF: Algunos vecinos preguntaban: “¿porqué hay una silla de bebé en tu carro?”, y yo contestaba: “Mi hermano viene a visitarnos y tiene un niño pequeño”.
 
¿Cuándo supieron que estaba en trabajo de parto?
EJ: Estábamos saliendo de un restaurante en Los Ángeles e íbamos a hacer las últimas compras de Navidad.
DF: No teníamos afán. Ya teníamos todo lo del bebé listo. Elton ya estaba acá, y todo el mundo feliz y cómodo. Entonces, recibimos la llamada que nos avisaba que ella estaba en el hospital con contracciones muy fuertes. Llegamos a las cinco de la tarde. Ella estuvo en trabajo de parto durante 12 horas. Y nosotros entrábamos y salíamos de la sala de parto. EJ: Hubo un momento en el que nos acostamos a descansar. De pronto, a las 2:15 de la mañana, el día de Navidad, nos despertaron. Dijeron: “¡Rápido, el bebé está por llegar!”. Entramos, nos paramos frente a la camilla, y de pronto se asomó la cabeza. David dijo: “!Oh Dios, ahí está la cabeza! Y después el bebé salió disparado. Tanto, que el obstetra casi lo agarró como en el aire. Fue tan dramático y excitante que no tuvimos tiempo para ponernos sentimentales. Ahí estaba. Yo corté el cordón umbilical, y luego nos pusieron a Zachary en nuestros pechos. Cinco minutos en el mío; cinco, en el de David. Luego se lo entregaron a la madre sustituta quien lo empezó a alimentar. Fue fascinante.
 
¿Cómo fue cargarlo por primera vez?
EJ: Nunca había sentido algo así en mi vida. Estaba tan aterrorizado.
¿Qué puedes decir? El sentimiento, la alegría, la calidez de su cuerpo, su respiración… Ceñido a ti, sin llorar, sólo poniendo su cabeza en la base de tu cuello, tan pequeño, muy pequeño… Sus dedos perfectamente formados y sus uñas diminutas. Nunca olvidaré esta experiencia. La gente me preguntó que si lloré, yo dije que no, porque todo fue muy rápido. Pero, sí lloré, lloré cuando lo llevamos a casa el lunes a las 8:30 de la mañana. No habíamos podido celebrar la Navidad. Teníamos un enorme árbol y los regalos. Entonces le dije a David: “Pon villancicos”. Puso el coro de The King’s College, y apenas empezó, yo estaba cargando a Zachary en mis brazos, lloré. Porque con esa música y el hecho de que hubiera nacido el 25… Quiero decir, yo nací el 25 de marzo; David, el 25 de octubre y ahora Zachary, el 25. No podía haber nacido un día mejor. Fue una linda serie de eventualidades. Quienquiera que haya estado buscándonos, nos encontró del mejor modo posible con la madre sustituta, la donante del óvulo, la agencia… No habría podido salir mejor. Y, claro, cada día trae nuevas cosas lindas porque él es un alma muy alegre.
 
¿Cómo fue su primera semana de padres?
EJ: Hermosa. A las ocho de la mañana lo metemos en la cama con nosotros, y se queda ahí durante una hora o dos, gorgotea y duerme, y nosotros lo miramos y lo cargamos. Yo lo alimento. David lo alimenta. Cambiamos sus pañales. Vivimos en patrulla de pañales.
DF: Yo tengo sobrinos y sobrinas, de modo que he cambiado pañales muchas veces en mi vida.
EJ: Él llora cuando está desnudo. Llora también cuando lo bañan, no le gusta tampoco eso. DF: Pero la mayoría del tiempo es un niño feliz. Los bebés cambian mucho, pero en el momento está en paz. Somos muy afortunados. Él adora que lo cuidemos, lo abracemos, lo mimemos y le cantemos.
 
¿Cuáles han sido los últimos logros de Zachary?
EJ: Creo que se está poniendo más guapo cada día. Cuando los bebés nacen, se parecen un poco a Winston Churchill con sus caritas todas arrugadas. Pero cada día su pelo crece más. Era café oscuro cuando nació y ahora se está poniendo rubio. El logro de hoy es que está durmiendo así (junta sus palmas y hace la mímica de dormir). Siempre me pregunto cómo alguien tan pequeño puede ser tan fuerte. El deseo de la vida, el ansia de la vida… Esta cosita tan pequeña pudo sobrevivir a tantas cosas. Es fenomenal.
DF: Sus ojos pequeños tan abiertos, más abiertos cada día y por más largos periodos de tiempo. Mantiene contacto visual cuando Elton le canta y baila con él. Lo cargamos y deja de llorar porque es el olor que conoce. Es el hecho de que pasemos horas y horas con él, cantándole, alimentándolo. ¡Somos sus padres!
 
Sus cocker spaniel, ‘Marilyn’ y ‘Arthur’, ¿se la llevan bien con él?
DF: Han sido fantásticos. Pusimos unas gasas cerca del bebé cuando estaba en el hospital para que los perros se acostumbraran al olor.
EJ: Y las traíamos cada noche.
DF: Y cuando el bebé solloza y hace sonidos, ‘Marilyn’ empieza a correr alrededor del moisés. Su instinto es de madre y si alguna persona extraña carga al bebé, ella se para a mirarlo de cerca. Se siente protectora.
 
¿Cuál será su filosofía de padres?
DF: Creo que los padres deben estar de acuerdo sobre el modo como el niño debe criarse. Los límites son importantes para Elton. Y los dos crecimos con verdaderos valores de personas trabajadoras.
EJ: Disciplina y buenas maneras.
DF: El valor del trabajo duro. Nada en la vida te lo regalan. Estoy seguro de que mientras Zachary crece, tal vez tenga la sensación de que se lo merece todo, y quiero estar seguro de que tenga claro que no es así.
EJ: Estoy listo para tener un niño y darle todo mi amor sin malcriarlo. Estaré ahí para él y para aconsejarlo. Quiero decir, yo he tenido la vida más increíble de todas. Lo he visto todo. Lo he hecho todo, y David también. Lo podemos ayudar. No queremos mimarlo demasiado materialmente, aunque ya muchos lo han intentado dándole tantos regalos. Sólo queremos darle un poco de sabiduría.
DF: Y llenarlo de amor.
EJ: Sí, darle mucho amor. Y llevarlo a los juegos de soccer. Quiero tener a alguien a quien querer y cuidar hasta que me ponga viejo, alguien que tenga el legado de mi vida cuando yo deje esta Tierra.
 
¿Dónde criarán a su hijo: en Inglaterra o en Estados Unidos?
EJ: Él irá a lugares fantásticos. No hay razón para que no pueda ir a los tours conmigo para que experimente los conciertos.
DF: Hasta que tenga que ir al colegio, cuando nos estableceremos en Inglaterra. Pero ese es un proceso que podemos cambiar cuando pasen los años.
 
¿Cómo ha sido el cuidado del niño?
DF: Hemos hecho una limpieza profunda, de la proa a la popa, para asegurarnos de que todo en nuestro apartamento sea natural y biodegradable. Cambiamos las fotos de las paredes. Pusimos una de un elefante en América y otras dos de niños africanos en un bosque tropical de hermosos y brillantes colores. Y también hay una foto grande de árboles y pájaros. Sólo naturaleza, positiva y alegre. Ponemos el moisés en la mitad de todo eso. Hablando de cuáles fotos… ha habido rumores…
DF: Que hemos convertido nuestra casa en un kínder multimillonario. No, no, él sólo tiene lo básico.
EJ: Sólo colgamos fotos. Ni siquiera redecoramos.
DF: Y no consultamos a Sarah Jessica Parker. Hemos salido con ella y Matthew Brotherick, pero ni siquiera hablamos con ella sobre la subrogación. Y sólo tenemos una nana.
 
Cuando Zachary crezca, ¿cómo le explicarán lo de la subrogación?
DF: Hemos pedido consejo a los expertos en esto, y ya empezamos un libro de notas con fotos de nosotros encontrándonos con la madre sustituta, los primeros escáneres, los e-mails, los brazaletes del hospital.
EJ: Y el primer gorro de bebé.
DF: Queremos que sepa cuánto amor y cuidado hubo en su nacimiento.
EJ: Queremos que la madre sustituta sea parte de nuestras vidas. Queremos que la conozca porque es una gran mujer. Siempre le diremos la verdad.
 
¿Y la donante del óvulo?
DF: Ella donó su óvulo bajo la condición de anonimato y queremos respetar esto. Tenemos su historia médica y eso también estará en el libro de anotaciones.
 
¿Cómo escogieron al padre biológico?
DF: Los dos contribuimos. A estas alturas no sabemos de quién es. Lo miramos todos los días. Por el momento tiene la nariz de Elton…
EJ: Y tiene tus orejas…
DF. Y mis manos.
EJ: Realmente no tenemos idea. Pero al final, si Zachary quiere saber, puede hacerse un examen de ADN.
DF: A nosotros nos tiene sin cuidado. Es nuestro bebé. Lo importante es que tenga salud, sea feliz y amado.
 
¿Cómo los ha cambiado la paternidad?
DF: Yo ya no quiero salir de la casa (risas).
EJ: Sí, yo prefiero quedarme con Zachary. Normalmente, por esta época íbamos a ver todas las películas de los Oscar, pero este año no hemos visto ninguna. Y eso está bien. Ni siquiera queremos. Todo lo que deseamos hacer es pasar tiempo con él. Yo, por ejemplo, soy un tecnófobo y eso tendrá que cambiar. No tengo un teléfono celular o un computador. Pero tendré que empezar a usar Skype con él, porque no quiero que pase un solo día sin que pueda verlo.
DF: Nuestra prioridad para los próximos cuatro años es estar juntos todo el tiempo que podamos. Profesionalmente hablando, estoy listo para levantar mi pie del pedal. Mi bebé es ahora mi prioridad número uno.
 
¿Podría, cada uno, decir por qué piensa que el otro podrá ser un gran padre?
EJ: David es muy racional y calmado. Siempre supe que sería excelente padre, sólo desde el punto de vista de su temperamento. Y viene de una familia tan amorosa, con tres hermanos.¿Qué dices tú? (a David).
DF: Lo que me sorprende de Elton continuamente es su capacidad para crecer y cambiar. Está probando que le sale de manera natural. (A Elton) Yo pensé que sería incómodo, pero estás navegando en esto, te doblas las mangas. He visto personas asustarse al cargar un bebé. Pero él lo carga de la manera correcta, sosteniendo su cuello. El sabe cómo coger el tetero, de manera que no se llene de gas. Y no pregunta: ¿estoy haciéndolo bien? Sencillamente, sabe hacerlo.
 
Elton, ¿su lucha para mantenerse sobrio lo ayudó a prepararse para esto?
EJ: Totalmente. Cuando dejé el alcohol y las drogas, hace 20 años y seis meses, me convertí en una persona diferente. Han pasado tantas cosas bonitas desde entonces. Siempre fui amable, considerado, pero lo otro me dio sabiduría, la habilidad de escuchar consejos, y de pedir ayuda. Eso es fantástico.
 
¿Tendrán más hijos?
DF: Elton es hijo único y alguna vez dijo que cuando era niño en ocasiones deseaba haber tenido un hermano o hermana. Pero estamos tomándonos esto con calma. Es un gran cambio en nuestras vidas. Tenemos que ver cómo nos adaptamos con un niño antes de empezar a considerar tener un segundo.



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