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Los ausentes en la boda real

Eventos

Desde que se anunció que el palacio de Buckingham había enviado 1900 tarjetas timbradas invitando a la boda del príncipe William y Kate, comenzaron las especulaciones sobre quién había sido incluido y quién no.
Los ausentes en la boda real. Foto: Queen Internacional.
Por: 25/4/2011 00:00:00
Casi dos mil invitados parecería un gran número, pero en términos de la monarquía es una cantidad modesta y ciertamente mucho menor si la comparamos con el número de invitados que asistió al matrimonio de Diana y Carlos, los padres de William, o al de sus abuelos, la entonces princesa Isabel (ahora reina) y el duque de Edimburgo.

Kate y William han querido esforzarse por hacer la ocasión lo más informal posible y que la ceremonia se entienda como un evento de Estado casi oficial.

Por un lado, los novios tuvieron que equilibrar la lista entre amigos y familiares y, por el otro, las invitaciones que -según dicta el protocolo- no podían dejar de enviar a líderes, diplomáticos y otros dignatarios, algunos de ellos polémicos.

Al fin y al cabo, William es el segundo heredero al trono. 

Categorías

Según distintas fuentes se tuvieron en consideración varias categorías. Lo que informa palacio es que unas 1.000 invitaciones corresponden a los amigos de la pareja y a la familia de Kate; 50 para la familia real; 46 para la realeza extranjera; 200 para ministros de gobierno, parlamentarios británicos y diplomáticos; 60 para líderes de la Mancomunidad Británica; 80 para los directores de las organizaciones de caridad del príncipe y 30 para miembros de las fuerzas armadas.

El asunto, entonces, no fue a quién invitar, sino a quién tachar de la lista.

En términos de la primera categoría Kate y William tienen amplio espacio de maniobra, comentó a la BBC el organizador de bodas, Mark Niemierko.

"La pareja lleva varios años junta, desde su épocas en la Universidad de St. Andrew's, así que tienen muchos amigos en común", dijo.

Este fin de semana se confirmó que la estrella de fútbol David Beckham y su esposa Victoria, la ex cantante de las Spice Girls, fueron clic convidados, al igual que el cantante Elton John y el actor cómico Rowan Atkinson, famoso por su personaje Mr. Bean.

"Fergie" no asistirá

Con la familia real es otro asunto. Ciertamente ésta es más extensa que las 50 invitaciones designadas. Se sabe, sin embargo, que Sarah Ferguson, ex esposa del príncipe Andrés -tío de William-, quedó por fuera.

Pero, como indica Niemierko, realmente ya no forma parte de la familia real aunque sus hijas sí lo son y Sarah continúa relacionándose con algunos de sus miembros.

La familia real ya ha pasado por estas incomodidades. Las hermanas del duque de Edimburgo no fueron invitadas a su boda con Isabel en 1947 porque éstas estaban casadas con alemanes, en una época en que las heridas de la Segunda Guerra Mundial seguían abiertas.

En cuanto a la realeza extranjera, uno se sorprendería ante la cantidad de reyes, reinas, príncipes y princesas que quedan en el mundo, pero nadie se molestaría -tal vez ni se daría cuenta- si el príncipe Felipe de Hohenlohe-Langenburg o el gran duque de Luxemburgo no estuvieran presentes este 29 de abril.

Un observador de la realeza, que se mantuvo en el anonimato, le dijo al diario británico The Times que no habría necesidad de invitar a los japoneses.

A pesar de esto, parece que el emperador nipón fue alertado para que mantuviera la fecha abierta, pero el monarca se disculpó diciendo que ya tenía otro compromiso.

Y no es la primera vez que alguien se niega a asistir a uno de estos magnos eventos.
 
En 1981, el rey Juan Carlos de España rechazó la invitación de Carlos y Diana porque la pareja incluyó en su itinerario de luna de miel el disputado territorio de Gibraltar.

Entre los 46 miembros de familias reales extranjeras convidadas se incluyeron al príncipe heredero de Bahréin y el rey de Suazilandia. El primero, el príncipe Salman bin Hamad Al-Khalifa, clic declinó el domingo la invitación para asistir a la boda.

En ambos casos, la invitación fue polémica desde el punto de vista diplomático debido a la represión de ambos Estados a las protestas antigubernamentales. 

"Ovejas negras"

No obstante, hay miembros tanto de la realeza británica como de la extranjera que, aunque poco conocidos, podrían añadir color a las festividades.

En 1953, la reina de Tonga -una pequeña isla en el Pacífico Sur- deleitó a la muchedumbre durante la coronación de Isabel II, viajando en una carroza abierta, saludando y sonriendo, a pesar de la lluvia que la empapó.

Por otra parte están las "ovejas negras" de la familia, como el príncipe Ernst de Hanover, primo de la reina Isabel.

Ernst es célebre por ser el tercer esposo de Carolina de Mónaco, pero se lo conoce más por pendenciero, orinar en público e ingresar en una clínica de rehabilitación de drogas y alcohol.

No es seguro que él esté en la lista de invitados pero, ciertamente, sí que animaría la fiesta. Después de todo, ¿qué es una boda sin un pariente borracho?
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