NEWSLETTER

Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Las viudas del Mundial

Eventos

Conozca a cinco mujeres que ya se resignaron a vivir sin sus esposos durante los 30 días que dura el Mundial de Sudáfrica. Inés María Zabaraín y otras mujeres hablan de su luto durante el campeonato.
Jorge Alfredo Vargas en plena celebración de un gol, acompañado de su cuñado Sergio Plotnicoff , su suegro Orlando Zabaraín, y Rafael, hermano de Inés María. Foto: Imagen Reina/10.
Por: 25/6/2010 00:00:00
Ninguna de ellas tiene idea de fútbol y a la pregunta de que en qué fecha sonará el pitazo inicial del campeonato mundialista, contestaron: “mi amor, ¿cuándo es?”.

Inés María Zabaraín - Periodista y presentadora

El presentador y periodista Jorge Alfredo Vargas dice que su esposa Inés María tiene la cualidad de todas las mujeres para atravesarse frente a la pantalla del televisor justo en el momento del gol o de la repetición. “Con la gran desventaja de que en mi caso, que soy hincha furibundo del Santa Fe, los goles no se dan con mucha frecuencia”.

La presentadora de Noticias Caracol se considera una de las titulares de la ‘Selección de Mujeres Viudas del Fútbol’. Su primer gran abandono fue en el Mundial del 98, ella tenía ocho meses de embarazo, mientras Jorge Alfredo estaba Francia cubriendo el evento. “Yo la llamaba emocionado desde Lyon a decirle que estaba viendo un partido entre Colombia e Inglaterra, y ella me decía: ‘Vente ya que yo no puedo dormir con esta barriga’”, anota el periodista.

Inés María confiesa que nunca ha sido fanática de este deporte. “Jorge Alfredo trata de hablarme del tema y yo le sigo la corriente, pero me declaro una completa ignorante. Lo único que sé es que soy hincha del Unión Magdalena. Yo me quedé en la generación del Pibe Valderrama”. Y dice que no entiende esa capacidad que tienen los hombres para hablar del mismo gol durante toda una semana sin que se les agote el tema. La ventaja que la samaria le ve al próximo Mundial de Fútbol es que, durante los partidos, Bogotá quedará desocupada y ella podrá salir tranquilamente a hacer sus vueltas y a pasear con sus hijos.

Ana María Zuluaga - Ingeniera industrial

Ana María quedará viuda dentro de muy poco, pues su esposo, Fernando Jaramillo, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Bavaria, viajará a Sudáfrica para asistir a la semifinal y a la final del Mundial. Ella dice que aprovechará este tiempo para irse de vacaciones con sus mellizos Lorenzo y Felipe, de 6 años.

Según Jaramillo, lo que más le molesta a su esposa es que los planes familiares tengan que girar alrededor de un partido de fútbol. “Me acuerdo que el día del matrimonio de mi mejor amigo era el debut de la Selección Colombia en el Mundial de Estados Unidos y para mí fue una tortura. Sufrí durante toda la ceremonia buscando dónde podía encontrar un televisor para poder ver el juego contra Rumania”. Ana María dice que acepta el fanatismo de su marido mientras no la involucre a ella: “no tengo ningún problema con que le guste y lo vea, siempre y cuando yo no tenga que hacerlo”. Aunque de vez en cuando se compadece y lo acompaña al estadio. Eso sí, tiene claro que no se aguanta un partido completo por televisión.

Fernando afirma que la pasión suya por el fútbol equivale a la misma que su mujer siente por una feria de arte. Y agrega: “A mí me gusta mucho jugarlo, lo que pasa es que ya estoy muy viejo para eso. Tengo 48 años”.

Wilma Calderón - Socia de Mediática Comunicaciones

Wilma Calderón dice que la obsesión de su esposo, César García, por el fútbol llega a tal punto, que en el Mundial del 98 estaban en Jamaica, en una especie de luna de miel, y él empezaba a acosar para que se fueran rápido a la habitación, pero no precisamente porque tuviera en mente una noche romántica, sino porque se iba a perder el partido.

La reconocida relacionista pública se considera una ignorante de este deporte y confiesa que si le muestran una foto en la que aparecen varios astros del balón, sólo identificaría a Lionel Messi, Diego Armando Maradona y David Beckham. “Este último sólo porque es el esposo de Victoria”.

“Mi esposa lo único que sabe de fútbol es que yo soy hincha de Argentina, pero no tiene idea de qué es un fuera de lugar o por qué se produce un penalti”, dice García. Al respecto, ella agrega: “Yo soy de las que puede preguntar fácilmente: ¿cuántos goles faltan para que se acabe el partido?”.

A ella, en cambio, le impresiona la memoria que tiene su esposo para los temas futbolísticos. César sabe perfectamente cuál era el color de la camiseta con la que jugaba Pelé a los 17 años cuando metió sus primeros goles o cuál era la alineación de Argentina en el 74. A la pregunta de quién va a ganar el Mundial de Sudáfrica 2010, Wilma responde: “Santa Fe”.

Isis Durán - Asesora de Comunicaciones de Proexport

Isis Durán aprovecha que su esposo, Juan Pablo Bieri, periodista de City TV, está concentrado viendo los partidos para robarle la tarjeta de crédito e irse de shopping. “Juan y yo tenemos una premisa, y es que cada vez que él me deja sola por irse a ver fútbol con sus amigos o a montar en moto, le sale caro”, afirma esta viuda alegre del fútbol, quien bromea diciendo que no ve la hora de que empiece el Mundial para comprar, con el patrocinio de su esposo, algunas prendas, zapatos y carteras que le hacen falta en su clóset.

La Asesora de Comunicaciones de Proexport sentencia que este es un deporte para hombres. Su hijo Jerónimo, de 3 años, es hincha del Santa Fe, como su papá. “A los dos les encanta jugar. Me han dañado lámparas y han roto floreros”, dice.
Isis ha ido una sola vez al estadio y tiene clarísimo que no volvería nunca. “Es aburridísimo ver a un montón de gente gritando. Yo estuve en el Mundial de Japón, pero más por conocer, nunca fui a un partido”, anota.

Entre su top de jugadores están Kaká y David Beckham, pero aclara que su elección tiene que ver más con los abdominales de estos astros del balompié que con sus habilidades futbolísticas. Ella cree firmemente que el campeón de la Copa de Sudáfrica 2010 será Brasil, mientras Bieri piensa que el título se lo llevará Argentina, su equipo del alma. 

Ángela De Pombo - Dueña del restaurante Teriyaki

En el 98, mientras la cartagenera pujaba en la clínica para dar a luz a su primer hijo, su esposo, Luis Felipe Carbó, estaba pegado a la pantalla del televisor viendo un importante partido del Mundial y analizando con su cuñado las principales jugadas. “Me tocó decirles: ‘o se callan, o se salen; ya no aguanto más’”.

Ella no sólo se considera una viuda del fútbol, sino una mamá viuda del fútbol. “Mis tres hijos son súper fanáticos. Felipe, el mayor, es hincha de Millonarios, y los otros dos, del Junior. Pablo, el menor, de 5 años, llega del colegio corriendo para ver los partidos de la Uefa. No sabe leer, pero conoce a la perfección la nómina del Barcelona y canta el himno oficial de Sudáfrica 2010 en inglés y en español”, dice Ángela.

La casa de los Carbó-De Pombo no tiene nada qué envidiarle al museo de La Bombonera en Argentina, llena de balones, álbumes de los diferentes Mundiales, y camisetas y banderas de todos los equipos europeos. “Cuando viajo a Estados Unidos siempre me hacen una lista de encargos en la que no pueden faltar los últimos guayos que salieron al mercado. Los señores de los almacenes deportivos ya son íntimos amigos míos”, dice la sobrina del comentarista deportivo Hernán Peláez.

Ángela tiene claro que el próximo Día del Padre le quiere regalar a su esposo unos audífonos inalámbricos para el televisor 3D que él acaba de comprar para ver este Mundial. “Más que un regalo para él, va a ser un regalo para mí”, dice. Su regla de oro es: “En mi cama nunca se habla de fútbol”.
LO MÁS VISTO