Edición Impresa

La amarga agonía del Joe Arroyo

Mientras el cantante permaneció en cuidados intensivos en una clínica de Barranquilla, la telenovela de RCN sobre su vida arrasó en rating, y sus mujeres, hijos y amigos se enfrentaron a gritos y con llanto en los medios de comunicación.

La amarga agonía del Joe Arroyo. Álvaro José Arroyo padeció un cuadro clínico complejo de diabetes, neumonía, infección pulmonar y problemas renales, en pleno boom  de la telenovela El Joe, la leyenda, que cada noche tiene un promedio de 49 puntos de rating  en los hogares colombianos. Foto: Cortesía Discos Fuentes.

Álvaro José Arroyo padeció un cuadro clínico complejo de diabetes, neumonía, infección pulmonar y problemas renales, en pleno boom de la telenovela El Joe, la leyenda, que cada noche tiene un promedio de 49 puntos de rating en los hogares colombianos. Foto: Cortesía Discos Fuentes.

El estreno de la telenovela El Joe, la leyenda, de RCN Televisión, coincidió con un episodio de la vida real del artista cartagenero que tiene la tensión, los conflictos y todos los ingredientes de cualquier melodrama. Mientras Álvaro José Arroyo seguía conectado a un respirador artificial y con pro
nóstico reservado en la clínica Asunción de Barranquilla, su familia sacaba a flote las rencillas de viaja data, pero con eco en la radio y la televisión nacional. Mary Luz Alonso, la segunda esposa del artista, enfrentó públicamente a Jackeline Ramón, la tercera compañera sentimental del Joe, por restringir las visitas al centro asistencial de sus hijas Nayalibe y Eikol, de 23 y 20 años. “No las dejaban conocer el estado en que estaba su padre”, dijo la única mujer que ha inspirado una canción en el repertorio popular del Joe, y que él bautizó con el nombre homónimo de Mary.

Pero como algo más molestaba a la antigua musa del Joe, decidió romper un silencio de años en varios medios de comunicación desde donde rechazó el enfoque que le había dado la novela de RCN a las glorias, amores y tragedias personales de su exmarido. “No es la verdadera historia del Joe. No está ligada a mi vida, y eso que tuvimos 20 años de relación”, se ratificó después ante Jet-set.

Desde el primer capítulo, la producción musical planteó como eje central el romance conflictivo del cantautor tropical con Jackeline, la mujer que llegó “un poco tarde a la vida del artista”, según el periodista Mauricio Silva, autor del libro El centurión de la noche, la única biografía publicada hasta el momento de Álvaro José Arroyo.

El personaje de Mary sólo aparecerá a partir de la mitad de la historia, pero con una variación en el nombre y entre algunas licencias con la ficción que se tomaron los libretistas Andrés Salgado y Natalia Ospina, desde que concibieron la novela.
Los hechos narrados hasta ahora, según ellos, han sido veraces, pero con uno que otro chispazo salido de la imaginación. “Tomé lo más interesante de la vida del Joe, y lo enmarqué dentro de los cánones del melodrama para poder contar una historia de amor”, dijo Salgado. Pero Mary, quien no se resigna con que la hayan convertido en un personaje secundario, sigue recalcando que en la vida de su exesposo ella fue primero que Jacke, encarnada en El Joe, la leyenda por la actriz Estefanía Borge.

Mary Luz y el legendario intérprete se conocieron en la verbena de carnaval La Puya Loca, justo en un momento en que el cantante daba las primeras muestras de desaliento por enfermedades como la diabetes y los excesos de la rumba. “Esa noche se desmayó, pero primero me lanzó besos desde la tarima”, recordó Mary, quien insistió en que “la novela debió empezar por Adela, la primera esposa, y por mí”. Jackeline, aseguró la exmujer del artista, irrumpió en la vida de Álvaro José Arroyo muchos años después, cuando esperaba un hijo de Diomedes Díaz.

El episodio que desató la crisis de las parejas se destapó en el 85, justo en los días en que Mary Luz Alonso le había solicitado la separación al Joe, quien a los 15 días ya estaba viviendo con Jackeline.

Sin embargo, lo que los televidentes han podido ver en la novela es que el personaje de Jackeline Ramón se involucró sentimentalmente con Arroyo desde los inicios de su difícil carrera musical. “Pero no es así. Yo lo acompañé en la pobreza. Vivimos en la barrio Barlovento de Barranquilla, donde dormíamos en el gallinero de una amiga. Luego nos fuimos a Cartagena donde compartíamos la misma cama con la mamá de él. Su padrastro pasaba la noche en un mecedor”.

Después de estas declaraciones sólo dejó en evidencia la división familiar del Joe en dos bandos definidos. En una esquina, el de Mary, Eikol y Nayalibe; y en la otra, Jacke y las hijas de Adela, la primera pareja del cantante. Una de ellas, Johana Arroyo, escribió una carta abierta a la opinión pública en la que defendió a su madrastra: “Quiero decir que es una gran persona. nadie es perfecto, pero no es lo que dicen de ella. Es una señora muy educada”. Mientras tanto, su hermana mayor, Adela Arroyo, prohibía la entrada de Checo Acosta a la clínica porque, según ella, “quiere que mi papá vuelva con su antigua familia, olvidando el daño que le hizo Mary Luz Alonso”.

Estos momentos de tensión en Barranquilla también se trasladaron a Bogotá, donde la editorial La Iguana Ciega, que publicó el libro El centurión de la noche, expidió un comunicado con dos alegatos: que la novela El Joe, la leyenda tiene parciales coincidencias con el libro y que ellos, mucho antes, le habían ofrecido el proyecto de la adaptación a RCN Televisión. En diálogo con Jet-set, Mauricio Silva, su autor, afirmó que aún no se irán a instancias legales, pero que hicieron la denuncia como una manera de sentar un precedente. La insinuación de la casa editorial contrastó con la versión del libretista Salgado, quien no se ha cansado de afirmar que el argumento de El Joe, la leyenda surgió de una amalgama de conversaciones con el mismo cantautor y con las personas que lo rodearon en la cúspide de su carrera.

Otra voz de inconformismo frente a la telenovela fue la de Wilson Manyoma, el vocalista que arrancó con Joe Arroyo en la agrupación salsera de Fruko y sus Tesos. Aun cuando resaltó la veracidad de los hechos que aparecen en esta producción, no dejó de expresar su malestar enfocado hacia el lado económico. Manyoma afirmó que no ha recibido los beneficios monetarios que esperaba, tal como lo dijo en el diario El País, de Cali: “De esa novela no me he comido ni un bombón, pero otros se están comiendo las chuletas”.

Por su parte, Fruko, quien personifica con elogios el actor Diego Vásquez, criticó las supuestas inconsistencias históricas del dramatizado y los perfiles de algunos personajes que no se ajustaron a la realidad. Sólo que lo hizo con humor y sin amenazas de acciones legales. Para él, Piper Pimienta era disciplinado; y a Joe lo conoció en Medellín a través del empresario Mike Char, dos aspectos que no aparecieron en el arranque del dramatizado.

Finalmente, y en los días que antecedieron la aguda crisis de salud que lo llevó a cuidados intensivos, Joe estuvo pegado a la novela de su vida y hasta la había asumido como un gran homenaje a su aporte musical. Sus amigos y familiares dicen que se reía de la ficción del programa porque él, más que nadie, sabe que con esas pizcas de imaginación es que se construyen las leyendas.

Otros Articulos