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Jane Fonda: Sexo después de los 60

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En su último libro la actriz revela los secretos que la han hecho feliz en la cama después de lo que ella llama el “otoño de la vida”.
Fonda confiesa en Prime Time que usó testosterona para mantener encendido su apetito sexual y que les habla “sucio” a sus parejas en la cama.
Por: 14/9/2011 00:00:00
Siempre que le preguntan cuál es el secreto de lo bella y saludable que se conserva a los 73 años, Jane Fonda responde que 30 por ciento se lo debe a sus genes, otro 30 a su estilo de vida saludable (que incluye mucho ejercicio), y 10 a las cirugías plásticas de mejillas y párpados que se ha practicado. El 30 por ciento restante, asegura, es obra de una vida erótica que, en refutación de caducas creencias, es mucho mejor hoy que cuando estaba en sus 30 y era un símbolo sexual.

Ahora, la famosa actriz estadounidense vuelve a hacer énfasis en ello en su nuevo libro, Prime Time, una mezcla de autobiografía con texto de autoayuda, en el cual reflexiona sobre cómo en las últimas décadas ha cambiado el hecho de envejecer, a lo cual ya no hay que tenerle miedo, sino más bien disfrutarlo. En el pasado, explica Jane basada en estudios de la Universidad de Harvard, cuando se empezaba a ser viejo a los 30 y la expectativa de vida no iba más allá de los 45, la vida humana era descrita como un arco que se iniciaba en la infancia, alcanzaba su pico medio en la madurez y declinaba con la enfermedad hasta la muerte. Hoy, cuando la gente dura muchos más años, el ciclo vital se parece más a una escalera que “muestra nuestro potencial de progresión ascendente hacía la sabiduría y el crecimiento espiritual”, según la artista.

En ese contexto, el sexo cobra toda la relevancia, y Fonda le dedica un capítulo a explicar lo placentero y saludable que puede ser luego del arribo al séptimo piso. A sus contemporáneas, por ejemplo, ella les recomienda que no peleen con el gusto de sus parejas por el cine pornográfico, sino que entiendan sus razones: “No es que él no te ame o que ya no lo excites. Es cuestión de que los hombres, a medida que se van haciendo viejos, necesitan más estimulación. Ellos tienen una líbido mucho más visual que la de las mujeres”, le declaró a Nigel Farndale en entrevista para el Daily Telegraph, de Londres. “Por experiencia, sé que en vez de pelear con él debes unírtele. Así que ve a la videotienda y escoge tú misma la película”, sugiere, además de aconsejar hablarle “sucio” a la pareja. “Yo he hecho todo eso”, confiesa.

La actriz, autora de varios best-sellers, entrevistó durante cuatro años a sexólogos, ginecólogos, científicos del conocimiento y otros especialistas para este libro, en el que habla también de la importancia de la masturbación, los juguetes sexuales y el viagra. Si bien no todos sus planteamientos reflejan su experiencia personal, sí hace dos interesantes confesiones sobre lo que ha hecho por conservar vivo su apetito sexual. Por un lado, cuenta que, como parte de una terapia de reemplazo hormonal luego de la menopausia, usó parches de estrógeno, los cuales tuvo que suspender a causa del cáncer de seno que superó el año pasado, y agrega: “En el libro aparece algo que no había contado antes: descubrí la testosterona hace unos tres años, lo cual hace una enorme diferencia si quieres seguir sexualmente activa y tu líbido se ha rezagado. Usa testosterona, viene en gel, píldoras o parches. Yo tuve que suspenderla porque me produjo acné”.

Cuando le cuestionan lo abierta que se muestra en Prime Time sobre estos temas ella se justifica: “Nadie habla de sexo y quise ser muy explícita porque éste puede ser muy importante en la vida de los adultos mayores. Hay una serie de cambios que nadie nos enseña a lidiar”. Y pone un ejemplo: “Si has estado sola por mucho tiempo e inicias un nuevo romance, debes ser consciente de que tu vagina probablemente necesita ciertos cuidados”. Otra razón para hablar sin tapujos es que las mujeres rara vez se atreven a consultarles a los médicos sus problemas íntimos, “entonces me pareció útil entrar en detalle al respecto”.

Fonda cuenta que lo que la llevó a escribir esta obra fue saber si era la única que a los 70 se sentía mejor que a los 20 y al descubrir que no, sino que se trata de una tendencia extendida, había que empezar a hablar de ello. Y lo hace con la autoridad que le da haber superado una turbulenta vida en la que afrontó el suicidio de su madre cuando era niña, por lo cual se sintió culpable, así como la bulimia provocada por las presiones de su padre, el también actor Henry Fonda, una leyenda de Hollywood que le decía que lo más importante para una mujer era lucir bien. En cuestión de amores, luego de tres sufridos matrimonios, la edad le trajo la convicción de que no necesita estar con un hombre para sentirse segura. Ahora, con el productor musical Richard Perry, dice tener un romance en el que no está para ser validada, sino para tener compañía. “Las relaciones a una edad avanzada pueden ser más profundas y ricas”, concluye.
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