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Berlusconi, escándalo sexual del ‘bunga-bunga’

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El Primer Ministro italiano está a punto de caer a causa de su obsesión por las mujeres. Una adolescente y una prostituta aseguran que lo vieron practicando un ritual de sexo grupal llamado ‘bunga-bunga’. “¡La siguiente!”, decía el político, cuando tenía sexo con 25 meretrices.
A Berlusconi le piden la renuncia por usar su poder para interceder ante la policía por Karima Keyek, acusada de ladrona. El alboroto ya le valió una derrota en el Parlamento, algo impensable hace unas semanas. Foto: AFP.
Por: 9/12/2010 00:00:00
El lío de las picardías sexuales de Berlusconi, que desató su divorcio de Verónica Lario, parecía cosa del pasado. Pero resultó que sólo estaba dormido y ahora amenaza con derribar a este popular excéntrico millonario, que siempre había salido airoso de los peores escándalos.

Todo comenzó hace año y medio, cuando se conocieron sus extrañas relaciones con una adolescente, Noemi Letizia, su obsesión por las prostitutas y sus orgías. A finales de octubre pasado, fue otra lolita, Karima Keyek, de 17 años, la que lo volvió a poner en apuros. En medios como Oggi y La Reppublica, esta bailarina marroquí de la danza del vientre, reveló que estuvo en una fiesta en la casa del Primer Ministro en Milán, en la cual vio cómo los invitados se trenzaban en un juego de sexo grupal llamado ‘bunga-bunga’.

Karima, cuyo nombre artístico es Ruby Rubacuore (en español: “Ruby Rompecorazones”), sostiene que no se acostó con el político de 74 años. Más bien, asegura, él la trató como un padre, tras saber de sus problemas: está ilegal en Italia, se escapó de la casa de sus padres y estaba al borde de prostituirse. Conmovido, Berlusconi le dio siete mil euros, un collar de diamantes por ser el Día de San Valentín y ¡un auto Audi de 81 mil euros!, según le narró a La Reppublica. “Cuando le conté que tenía 17 años, él dijo que había tenido problemas con menores de edad en el pasado y que no quería que eso se repitiera. Entonces, nos despedimos”, relató.

Karima desató así el llamado ‘Rubygate’, que ya está en investigación judicial, tanto por ser ella menor de edad, como por lo que vino luego: policías de Milán afirman que en mayo pasado la detuvieron por el robo de tres mil euros y otros valores. Según el Corriere della Sera, Berlusconi se enteró y llamó a la estación a pedir que la liberaran, pues se trataba de la nieta de Hosni Mubarak, el presidente de Egipto.

Berlusconi no negó este proceder, por el que se le acusa de abuso de poder. “Me gusta ayudar a quien lo necesita. Ésta fue sólo una llamada hecha para encontrar a alguien que tomara la custodia de una persona por la que siento pesar, pues le había contado a todos una dramática historia a la que le di crédito”, expresó.

Las imprudencias continuaron cuando, para defenderse de las acusaciones de mujeriego, lanzó esta frase que le trajo más problemas: “Mi pasión por las mujeres es mejor que ser gay”. La comunidad homosexual, por supuesto, lo odió a muerte y, acto seguido, se supo más de su lujuria.

En una declaración incluida en una investigación judicial por proxenetismo, la prostituta Nadia Macri declaró que le vendió su cuerpo a Berlusconi en dos ocasiones, a razón de cinco mil euros cada una. Italia enmudeció al oír su relato de las orgías en la mansión del líder en Cerdeña: “Las chicas estaban en fila y Berlusconi estaba dentro (del jacuzzi) y decía: ‘La siguiente’. A veces, estábamos todas allí, teniendo sexo”. “Las chicas”, eran 25 y todas estaban drogadas, según Macri. “Había hierba para fumar en las habitaciones (...), traída en el avión oficial del Primer Ministro”, aseveró. Eso sí, aclaró, nunca lo vio a él consumiendo marihuana.

Las criticas de “enfermo” e “inmoral” no se han hecho esperar, como en ocasiones anteriores, pero esta vez el escándalo ha golpeado en serio el inmenso poder de Berlusconi. En un hecho sin precedentes, el tratado que firmó con el líder libio Muammar Gaddafi fue desaprobado tres veces en el Parlamento, lo que para muchos marca el comienzo de más derrotas y de su fin. Gaddafi, vale aclarar, otro donjuán consumado, fue quien al parecer le enseñó a su colega Silvio el ritual erótico del ‘bunga-bunga’, que ha desatado la fiebre de chistes de moda en Italia.
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