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“No tengo tabú con mi cuerpo”, Lucía Vives

“No tengo tabú con mi cuerpo”, Lucía Vives

REVISTA JET-SET

Lucía Vives tiene 20 años y un evidente futuro en el modelaje. Las fotos que sube en las redes sociales son un hit entre sus seguidores que no paran de alabar su belleza latina y frescura al momento de posar. Estuvo en Colombiamoda y ya hay varias marcas interesadas en tenerla como imagen.
Por: Revsita Jet-Set10/8/2016 00:00:00

La hija de Carlos Vives le sigue los pasos a su madre, la puertorriqueña Herlinda Gómez, una de las modelos más reconocidas de los años ochenta. La bella Lucía acaba de estar en Colombiamoda y firmó contrato con Informa Models, para que sean sus representantes en Colombia. A sus 20 años tiene un promisorio futuro en el modelaje que todavía no se toma muy en serio por darles prioridad a sus estudios de Filosofía en la Universidad de Loyola en Nueva Orleans, Estados Unidos. Sin embargo, cuenta que está abierta a todas las posibilidades que le lleguen. Es fotogénica y le gusta mostrarse, publica con frecuencia fotos suyas en las redes sociales en las que deja ver su escultural cuerpo. Así habló con Jet-set.


¿De dónde nace el interés por la moda?

"Desde que era chiquita he tenido una obsesión por disfrazarme, desde ahí viene la pasión por vestirme diferente. Es una manera de expresarme que me parece importante".

Su llegada al modelaje se ha dado de manera espontánea...

"Así es, empecé con un gusto por la fotografía. En Puerto Rico posé para unos amigos artistas, subí esas imágenes a las redes y parece que las fotos gustaron porque me empezaron a buscar otros fotógrafos. Con el tiempo quería hacer más fotos, vestirme, maquillarme; se volvió un tema emocionante. Ahora que llegué a Bogotá comencé a trabajar en mi portafolio".

¿No tiene tabú con su cuerpo?

"Desafortunadamente no tengo tabúes con casi nada y menos con mi cuerpo. Me gusta andar por ahí desnuda, me parece chévere. Sería bonito que un día nadie se diera cuenta de que uno está sin ropa y simplemente fuera algo natural. Para mí es importante mostrarle eso a la gente de mi generación que le hace falta esa seguridad".

¿Y siendo una Vives cómo maneja esa libertad?

"Soy representante de mi apellido y nunca dejo de tener eso en mi conciencia. Pero podría ser peor si mi papá y yo no nos pareciéramos tanto, él tampoco tiene tabúes. Aunque es muy cuidadoso como padre de que nunca cruce la línea de morbosidad o el erotismo. En la medida en que me respete y me haga respetar, puedo ir empujando mis límites un poco más allá".

Hoy la mayoría de mujeres se miran al espejo y no les gusta lo que ven…

"Sí se ven feas, gordas, raras, y se preguntan cuánto cuesta hacerse una cirugía. Yo no me siento así, cuando me miro al espejo lo más importante son mis ojos porque me doy cuenta de cómo me siento, a veces me miro y digo: ‘Uy qué tristeza o ¡qué buen día!, porque me brillan‘".

Se ha subido al escenario a cantar con su papá, ¿ha pensado en dedicarse a la música?

"Todo lo que sé lo he aprendido a papi, pero es un proyecto que me preocupa porque tengo mucha presión. Desde hace como dos años me siento y digo: ‘Voy a empezar mi proyecto musical’ y después viene un silencio como de 20 minutos y pienso: ‘¿Pero empezar por dónde?’".

¿Se ve cantando vallenato?

"No, aunque sí me parece importante que haya una mujer que lo haga, pero yo no tengo el don de cantar con ese sentimiento y meterle toda el alma; aunque esa música me parece hermosa".

¿Entonces qué género le gustaría cantar?

"Mi papá siempre me ha dicho que lo más importante es crear un género, un sonido propio y eso es lo que estoy haciendo. Soy mucho del jazz, de la música acústica y del rap, que tienen una base afroamericana. Trato de mezclar esos sonidos con instrumentos que me gustan como el arpa, el violín, el piano, el ukelele".

¿Cuál es la canción de su papá que más le gusta?

"Tengo fe y Qué tiene la noche, que hacen parte de El rock de mi pueblo".

¿Cuándo vamos a oír sus canciones?

"Estoy trabajando en mi álbum, vamos poco a poco. Mi papá forma parte de mi equipo, este año él fue a Nueva Orleans y nos sentamos con mi productor y oyó los cinco tracks que tenemos en esqueleto. Esperaba lo peor porque él es muy honesto pero le gustó. Eso me dio un impulso de que tal vez esto sea un buen material. Yo compuse todas las canciones, cada sonido, es mi bebé. El día que saque mi música no puedo mirar para atrás. Espero en año y medio tenerlo listo".

¿Cómo es Carlos de papá?

"Es un papá full gallina, por cualquier teléfono me llega un mensaje o una foto de él y me dice: ‘Mira, papá existe, no se te olvide’. Yo soy lo peor con la comunicación, tengo que reconocerlo".

¿En un futuro se ve como cantante o modelo?

"Lo que yo quiero ser es activista en temas de mujer, que es una de las cosas que estudio en la universidad. Allí me enfoco en nuestro derecho a la igualdad, a la libertad. Estoy en contra de la violencia doméstica y el maltrato de los hombres".

¿De dónde nace esa inquietud por el tema de la igualdad femenina?

"Nací en una familia llena de mujeres y siempre ha sido muy interesante ver la diferencia entre nosotras, cómo pensamos. En mi familia las mujeres decimos lo que sentimos y nos hacemos respetar, pero para la sociedad eso es muy raro. A mí lo que me parece raro es que miren diferente a una mujer que dice lo que piensa".

¿Por qué decidió estudiar filosofía?

"Mi papá me dio mi primer libro de filosofía cuando era muy chiquita, ahí Friedrich Nietzsche decía que Dios no existe. Me lo leí de rabo a cabo porque me encantó. El ‘man’ decía las cosas más absurdas, pero las argumentaba tan bien que al final yo estaba de acuerdo con su pensamiento y hasta terminé siendo atea. Ahí me entró la pasión de saber decir las cosas, de expresar mis razones con argumentos y poder convencer a mucha gente".

¿Sigue siendo atea?

"No, gracias a Dios leí otros libros de filosofía que me convencieron de que Dios existe. No soy muy religiosa pero me considero cristiana, me bauticé y ahora tengo otra visión que no es la de ese Dios malo que castiga o juzga".

¿Qué tal le va en la universidad?

"Me encanta mi carrera, llevo dos años y medio y son cuatro. Hago parte de muchos grupos activistas, estudio en una comunidad muy abierta hacia el tema racial, que en Estados Unidos ahora está a flor de piel. Vivo en un estado donde la mayoría somos afroamericanos y hay mucho jazz y blues. Me he unido a esos grupos para saber cómo puedo ayudar, ser parte de las protestas me encanta. Cada año hay una semana de charlas y en este tuve la oportunidad de compartir experiencias con mujeres del Congo, en África, sobre la mutilación del clítoris; y de Palestina sobre la burka. Yo les hablé del machismo en la cultura hispana. Me gusta mucho poder comparar nuestras situaciones".

¿También le gusta la actuación?

"Sí, todo ese tema de disfrazarme y hacer de otro personaje me solla. En el colegio hice teatro mucho tiempo. Me acuerdo que llegaba a mi casa y le decía: ‘Mami, mañana soy José en la producción de Carmen’ y me iba con corbata y con bigote; y al otro día le decía: ‘Mañana soy Francis Bacon’, y buscaba otro bigote".

¿Cómo asumió la separación de sus papás?

"A mí no me afectó tanto como a mi hermano Carlos Enrique. Yo siempre he sido rara en mi manera de pensar, cuando tenía 6 años les escribí una carta a mis papás pidiéndoles que se divorciaran porque verlos pelear no era bueno. Les dije: ‘Si están aquí por mí no lo hagan, si vamos a estar juntos pero infelices mejor no’. Para mi hermano era diferente, él decía esto tiene que funcionar. Quizá si en ese momento hubiera pensado en lo que vendría después, en que podía haber otra esposa y otros niños, hubiera entrado en pánico como Carlos Enrique. Lo bueno es que todo vino poco a poco".

¿Cómo lo asimila ahora?

"Bien, Elena y Pedro están grandes y tienen una mentalidad muy fresca ante el tema, yo me quedo en pañales. El otro día Elena me dijo: ‘Margarita Rosa de Francisco es mi mamá, mi mamá es mi mamá y tu mamá también es mi mamá’. Yo dije: ‘Dios mío, buenísimo, ella ve todo como una familia inmensa y ¿por qué no puede ser así, si en algún momento todas esas personas fueron importantes en la vida de papi?’. Me siento chévere y ya no pienso tanto en ese tema".

¿Tiene planes de venirse a vivir a Colombia?

"Lo estaba pensando, incluso cogí mi arriendo hasta diciembre porque quería hacer un semestre más e irme a Colombia. A veces me siento sola y pienso en que puedo estar aquí con mi familia. Pero la verdad no creo que me devuelva todavía. Ahora quiero ver en qué campañas puedo trabajar, hay muchos grupos activistas que necesitan ayuda con tanta cosa que está pasando ahora en Europa, y yo estoy en la edad para hacerlo".

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